La última palabra del parricida de Chamberí: "No hay día que no me arrepienta, ojalá mi padre estuviera aquí"

El parricida de Chamberí a la salida de la Audiencia Provincial (Foto: T. Navarro)

En la segunda sesión del juicio oral los forenses han destacado la "frialdad" que presentaba el acusado durante el primer examen psicológico efectuado el mismo día de la detención, así como la ausencia de signos de ansiedad. 

Este miércoles 25 de abril ha tenido lugar la segunda sesión del juicio contra J.R.D.Z, el joven acusado de acabar con la vida de su padre el pasado 27 de julio de 2016 al apuñalarle dos veces en el cuello en su domicilio en la calle Taboada García, en el barrio de Chamberí (Salamanca).

 

En esta ocasión ha llegado el turno de los forenses, quienes han corroborado la declaración del asesino confeso, del que han añadido que el día del asesinato, "el joven demostró frialdad, poca resonancia y unas condiciones mentales normales, es decir, sabía perfectamente lo que había hecho, y sobre todo que estaba mal", han relatado, añadiendo que el día de la detención "no tenía ansiedad ni un ataque de nervios". 

 

Ahondando aun más, califican la conducta del joven de "escasa capacidad de remordimiento, aunque no se puede establecer un trastorno mental, si que tiene rasgos de psicópata". Además han añadido que la situación de malos tratos que Jonnhy padecía en casa pudieron ser "caldo de cultivo para que el chaval tomara esa decisión, pero que una persona que sufre este tipo de vejaciones tiende más al suicidio que al asesinato". 

 

En lo que se refiere a las heridas de la víctima, los profesionales han reconocido el cuchillo como el posible arma con la que el joven matara al padre, y han afirmado que tras la autopsia, el padre np tenía signos de violencia en el cuerpo con lo que, probablemente estuviera dormido y no pudiera defenderse. 

 

Finalmente, el acusado ha tomado la última palabra y ha indicado una serie de situaciones poco agradables que le tocó vivir en el hogar, como los malos tratos a él, su hermana e incluso una de las parejas de su padre, ha dicho que no es un "psicópata", ha pedido perdón una vez más a la viuda de su padre y a su hermana, y ha reconocido ser "una persona tímida y reservada".

 

Para concluir y entre lágrimas, ha terminado su declaración diciendo: "No supe manejar la situación, no hay día que  no me arrepienta de lo que pasó, ojalá mi padre estuviera aquí". 

Noticias relacionadas

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: