La UE acuerda flexibilizar el cierre del espacio aéreo con más vuelos

Previsión. Eurocontrol espera que hoy despeguen entre el 40 y el 45 por ciento de enlaces. Elección. Las aerolíneas decidirán si vuelan en las zonas menos contaminadas fuera de esa primera franja roja
AGENCIAS

Los ministros europeos de Transporte han llegado a un acuerdo para flexibilizar a partir de hoy martes el cierre del espacio aéreo sin poner en riesgo la seguridad, según confirmaron fuentes diplomáticas.

En una rueda de prensa, el ministro español del ramo, José Blanco, quien por tener España la presidencia de turno de la UE presidió el encuentro, explicó que el acuerdo es dividir el espacio aéreo europeo en tres zonas. La primera, la más afectada por su proximidad a las emisiones o por su alta concentración de partículas, seguirá cerrada a los vuelos. La segunda es la que se va a ir modificando a partir de las 8.00 horas de hoy, en función de los estudios e informes y se abrirá “de forma progresiva y coordinada” por parte del Eurocontrol. También se van a usar los datos “de las compañías que han hecho viajes de pruebas”. La última zona, libre de partículas, es donde ya se permiten los vuelos sin restricción.

En concreto, Eurocontrol espera que hoy despeguen entre el 40% y el 45% de los vuelos previstos en el espacio aéreo europeo, frente al 30% de ayer, según dijo un responsable de la agencia europea. La previsión para mañana es que haya otro aumento de entre el 10% y el 15%. Por otro lado, confirmó ayer, en su última actualización del día, que aproximadamente 8.700 vuelos pudieron despegar ayer en diferentes aeropuertos de Europa, a pesar de que buena parte del espacio aéreo permanece cerrado por la nube de ceniza volcánica.

La última palabra, Eurocontrol
Además, todos los países de la UE dejaron claro que la última palabra la tiene que tener el Eurocontrol y que se tiene que dar “una respuesta coordinada”. Durante la reunión, se hizo un llamamiento para que sean los gobiernos de los países miembros “los que garanticen el pleno funcionamiento de los medios de transporte alternativos para permitir la movilidad de los europeos a través de otros medios de transporte”. Blanco reiteró “el ofrecimiento de España para utilizar nuestros aeropuertos como plataformas intercontinentales hasta que se restablezca la normalidad”.

La Agencia Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol) había planteado a los gobiernos de la UE una reducción del espacio aéreo prohibido a vuelos comerciales a raíz de la nube de ceniza volcánica procedente de Islandia, tras las duras críticas recibidas por parte de las compañías. Con toda probabilidad, la medida consistirá en señalar un área concreta más reducida en la que quedará prohibido prestar servicios aéreos mientras continúe la contaminación por ceniza del volcán islandés.

En paralelo, se permitirá a las compañías aéreas decidir por sí mismas si prestan servicios en zonas menos contaminadas fuera de esa primera “franja roja”.

Las aerolíneas deberán, no obstante, realizar controles posteriores al vuelo para asegurarse de que se respetan los niveles de seguridad necesarios. La propuesta fue formulada por Eurocontrol después de que sus expertos analizasen la situación actual y las consecuencias de un posible cambio en las medidas adoptadas hasta ahora.

La agencia europea se mostró a favor de adoptar un nuevo “modelo híbrido” de evaluación del riesgo más flexible, similar al estadounidense, que combine responsabilidades de las autoridades nacionales y de las aerolíneas.