La UDS se enfrenta a un mes clave en su continuidad

La llegada de inversores y el aumento del número de abonos son dos de las soluciones para asegurar el futuro del club

El secreto a voces se ha hecho más realidad que nunca. La UD Salamanca vive en un ultimátum que puede terminar con la disolución del equipo si no ocurren dos factores claves para la entidad: la entrada de capital o el aumento desorbitado de los abonos que a día de hoy no llegan a 4.000.

Los administradores concursales ya han dado la voz de alarma y advierten de que si no hay una entrada de ingresos o previsión de los mismos antes del 30 de septiembre, el club tendría que tomar la dolorosa decisión de desaparecer, escenario que nadie quiere imaginarse.

No obstante, a día de hoy, el club no tendría capital para terminar la temporada por lo que se hace imprescindible la entrada de grupos inversores, algo que ya se anunció a principios de temporada y que era una condición indispensable. Incluso algunos de los trabajadores de la entidad no han cobrado alguna mensualidad y eso hace peligrar su situación, según ha podido saber TRIBUNA.

De hecho se hizo un llamamiento a la afición y a toda la ciudad con el objetivo de evitar una situación que no se quiere ni imaginar, pero en caso de darse, el club devolvería el dinero de los abonos a todos los aficionados que ayudaron a la UD Salamanca.

Se habla de algunos grupos inversores, uno brasileño, pero no hay nada confirmado aún. De hecho, el mundo del fútbol, más concreto en Segunda B está al corriente de la situación del Salamanca y son muchos los que han mostrado su apoyo al club y su interés por la situación del equipo.

Por ello, la UDS afronta un mes clave para su continuidad, mientras la plantilla, que no es ajena a esta situación,debe seguir entrenándose cada día y preparando cada partido en el Grupo I de Segunda B intentando aislarse de estas situaciones.