La UDS inicia su plan renove con dos ‘JASP’ que buscan un impulso

PRESENTADOS. Anaitz Arbilla, que llega desde el Poli Ejido, y Brian Sarmiento, que procede del Racing, primeras dos caras nuevas del proyecto unionista. OBJETIVOS. Los dos apuestan por el buen juego
D. G.

La retahíla de presentaciones de nuevos jugadores para el proyecto más austero de la era Pascual arrancó ayer con dos futbolistas que responden perfectamente al perfil que busca Balta: jóvenes, con afán por hacerse un nombre en el panorama nacional y con la polivalencia como baza.

Brian Sarmiento y Anaitz Arbilla sellaron sus respectivos compromisos y, junto al director deportivo y al vicepresidente Paco Caste, pronunciaron sus primeras palabras como futbolistas de la UDS. Arbilla no se lo pensó cuando se enteró del interés del Salamanca, adelantado por TRIBUNA: “Tenía una ilusión muy grande por venir aquí, porque el Salamanca es un grande de la categoría y yo ya tenía ganas de dar el salto a Segunda”. El zaguero explicaba cuáles son sus cualidades sobre el terreno de juego: “Aunque puedo jugar por las dos bandas y como central, mi posición preferida es la de lateral derecho. Soy de largo recorrido. A todos los laterales nos gusta incorporarnos y yo intentaré aportar algo también en ataque”. Sabe que llega para cubrir una posición en la que Gañán ha sido indiscutible durante nueve años: “Le tengo un gran respeto y aprecio y sé lo importante que ha sido aquí. Yo intentaré hacerlo lo mejor posible”. Arbilla firma por dos temporadas con la UDS.

Le acompañó en la presentación Brian Sarmiento, que llega cedido por el Racing y después de haber rechazado sendas propuestas del Xerez y del Elche: “Me he decidido por el Salamanca porque el año pasado empezó muy bien la temporada y siempre lucha por estar en la zona alta. Las primeras sensaciones son buenas y la apuesta es clara por quedar lo más arriba posible”, señalaba el futbolista argentino, que se toma este año en el Helmántico como una reválida tras la mala experiencia del Girona: “Para mí es como una revancha. Esta ciudad está cerca de Santander, de la gente que quiero y que me quiere. Quiero demostrar que soy una buena persona y un buen jugador y asentarme aquí como jugador, por la afición y por mi familia”, argumenta el joven mediapunta, que el año pasado fue acusado de indisciplina en el Girona. Eso sí, Sarmiento no se aventuró a prometer un número determinado de goles: “Lo único que puedo prometer es trabajo y fútbol, también goles, pero no voy a decir una cifra porque luego nunca se cumple”, señaló el jugador, que declaró que prefiere actuar de enganche, sin ser reacio a jugar en la banda.