La tercera ola en Salamanca ya es un tsunami contra el que, por ahora, se agotan las armas de contención
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La tercera ola en Salamanca ya es un tsunami contra el que, por ahora, se agotan las armas de contención

Superados ya los peores registros en índices, casos e ingresos de la segunda ola y con todas las medidas y restricciones legales posibles ya sobre la mesa ante una semana clave. Queda cruzar los dedos para ver si empiezan a surtir efecto mientras se sospecha del frenazo en la vacunación.

Cifras extremas las que deja la tercera ola de la pandemia del coronavirus en Salamanca con 25 días de enero consumidos. Los que tenían alguna duda sobre si relajarse un mínimo en la batalla para disfrutar de la Navidad iba a tener consecuencias la han visto resuelta y de la manera más dura posible porque hablamos de una tercera etapa de la pandemia que en Salamanca -como en toda Castilla y León en prácticamente toda España-, supera ya de forma importante los peores momentos de la segunda con un doble agravante, aun se desconoce dónde estará su punto álgido y, por otro lado, son ya pocas las armas que se pueden utilizar dentro de la legalidad para su contención. 

 

Y es que en el intento por frenar la expansión del coronavirus que se vio venir tras la primera semana de enero -muchos lo avisaron antes sin que se tomaran medidas más drásticas como se había hecho en otros países de Europa-, en Castilla y León se han ido endureciendo las restricciones hasta el límite y habrá que ver si incluso más allá con la imposición del toque de queda a las 20.00 horas. Pocas más medidas se pueden tomar, a expensas -y no parece probable ante la reiterada negativa del Gobierno a las peticiones de algunas comunidades-, de que se modifique el decreto del Estado de Alarma y se permitan los confinamientos domiciliarios. A expensas de que en lo que parece una partida de ajedrez política se tomen o no esas decisiones, lo que resta al ciudadano es cruzar los dedos y esperar que esos índices disparados en los últimos días se vayan frenando o al menos se estabilicen como resultado de lo ya aplicado.

 

Mientras hay que aguantar el tsunami y es que las evolución negativa del cornavirus en Salamanca queda evidenciado en unas curvas que en pocos días han ido cogiendo una vertical negativa tanto en la citada incidencia como en el consecuente número de casos y la situación en el hospital

 

HOSPITAL

 

En el Complejo Asistencial Universitario, según los datos diarios que comunica la Junta, hay en estos momentos 263 pacientes ingresados, disparándose ya de forma notable por encima de las cifras máximas de la segunda ola cuando el récord fue de 238. En planta la cifra se ha multiplicado por más de dos en una semana y en la UCI la situación es peor: hay 34 pacientes cuando el 16 de enero eran diez, casi se ha triplicado

 

En una semana, de lunes a domingo, 19 personas han perdido la vida en el Complejo Asistencial con dos jornadas nefastas durante el fin de semana con cinco pérdidas cada una. Son 668 las personas que han muerto afectadas por esta enfermedad en el hospital salmantino desde el pasado mes de marzo. 

 

CASOS ACTIVOS

 

Estos enfermos son el producto de los nuevos contagios que acumula la provincia desde hace días como resultado de la tercera ola. La prueba es la incidencia, que lleva toda la semana de récord en récord: batió el de segunda ola a 7 días el lunes y la de 14 días el miércoles, y no ha dejado de subir. Ahora mismo está en 795 (32 más que el día anterior) y 1.436, de nuevo en incremento.

 

El 31 de diciembre de 2020, en la provincia de Salamanca había 1.900 casos activos de personas afectadas por coronavirus y, atención, porque 25 días después hablamos de 6.269 casos activos para un total de 35.991 personas afectadas por el Covid-19 desde que comenzó la pandemia. El efecto multiplicador de los contagios durante estas tres semanas es evidente. 

 

VACUNACIÓN

 

Al margen de ver cómo funcionan las restricciones, -con la hostelería, centros comerciales o la cultura practicamente cerradas, el deporte sin público, los aforos restringidos al límite, la administración teletrabajando o el nuevo toque de queda sobre el que decidirá esta semana el Supremo-, la otra gran esperanza se centra en la vacunación aunque tampoco se puede echar las campanas al vuelo porque si bien empezó a un ritmo aceptable es evidente que se va a ver ralentizada después de que se haya sabido que la farmaceutiza Pfizer se va a retrasar en los envíos y los envíos de Moderna son muy escasos.

 

En Salamanca, hasta el momento, se han administrado 13.883 dosis aunque,  por el momento, son sólo 1.515 las personas que han recibido el ciclo completo y ante la reduccion en las próximas semanas las que hay se destinarán a completar ciclo a aquellos que han recibido las primeras dosis. 

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