La sucesora de una empresa señalada en 'Gürtel' se lleva la millonaria obra del vial del Hospital

La empresa Arcor, en unión con otra constructora, ejecutará las obras por 4,4 millones de euros tras eliminarse una oferta de Ferrovial que era más baja.

Arcor SLU, en unión temporal con otra constructora, es la adjudicataria de uno de los mayores contratos de obra del Ayuntamiento de Salamanca, el del vial del nuevo Hospital, que ejecutará por 4,4 millones de euros. Pero también es la empresa sucesora de Begar Obras y Servicios, una constructora propiedad del magnate leonés José Luis Ulibarri, implicado en la operación 'Gürtel' por el pago de comisiones a cambio de obra pública, y también investigado por el caso 'Púnica'.

 

La constructora Begar era propiedad de José Luis Ulibarri, que fue implicado en la trama 'Gürtel' por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por un concurso de suelo en Boadilla del Monte (Madrid). Inmersa en los problemas judiciales de su dueño, la empresa solicitó en concurso de acreedores en junio de 2009 con un pasivo de 297 millones de euros. Arcor es una empresa constituida hace 45 años en Valladolid, pero en 2014 registró un cambio de objeto social a la construcción de obra y en agosto de ese año inicío los trámites para la abosrción de Begar, que culminó ese mismo año.

 

El vínculo entre Begar y Arcor se mantiene porque la hija de Ulibarri, Soledad Ulibarri, ha tenido cargos en la sociedad y sigue siendo directora general de la empresa. Y en su nueva etapa mantiene un importante mercado de contratos públicos, especialmente en León, y ahora 'abre mercado' en Salamanca con este contrato de obras.

 

La decisión se ha refrendado este martes en la comisión informativa de Contratación, pero no sin cierta polémica previa. A la licitación se presentaron quince ofertas por parte de empresas individuales o en UTE; la propuesta de adjudicación señaló a la propuesta de Arcor y Mestolaya como la más ventajosa económicamente con esos 4,4 millones de euros, pero había una propuesta que ofertaba un precio inferior. Era la del gigante Ferrovial, que ofertó las obras por 4,1 millones de euros, pero que vio como su oferta era descartada con un informe del director del área de ingeniería por ser una oferta económica anormalmente baja. El informe fue asumido por la mesa de contratación y ha sido la base para excluir a la única empresa que ofrecía mejor precio que la adjudicataria.

 

En su día, Ulibarri tuvo que liquidar Begar al perder la confianza de los bancos y de sus clientes habituales, las administraciones públicas, dejando en la calle a 270 trabajadores con un ERE extintitvo. Un cierre que llegó paralelo a su implicación en la trama 'Gürtel', por la que la Fiscalía mantiene la petición de siete años de cárcel.