La sombra que se esconde tras el silbato: "Cuando empiezas a arbitrar no estás preparado para que alguien te insulte y lo tengas que aceptar"

El deporte une. Todos y cada uno de los miembros que lo hacen posible, lo aman. ¿Los árbitros? También. Jesús Montero, Alejandro Estévez, Esperanza Mendoza y Carmen Gonzalo cuentan su experiencia como árbitros en el fútbol sala, el fútbol, el baloncesto y el rugby.

Jesús Montero Galán es árbitro de 2ª División de fútbol sala, Alejandro Estévez Iglesias es árbitro asistente de 2ª Divisón de fútbol, Esperanza Mendoza es árbitra de la Liga Endesa e Internacional y por último Carmen Gonzalo Payo es árbitra de rugby en Divisón de Honor B femenina. Todos ellos, aunque bajo reglas diferentes comparten una misma pasión, que pocos entienden, pero que merece el mismo respeto que el resto de profesiones.

 

Aunque desde la distancia, los unos conocen algo de los otros, nunca habían tenido la oportunidad de sentarse y hablar. A la hora de explicar sus respectivas funciones las diferencias saltan a la vista, sin embargo, hay unos valores bases que unen la profesión del árbitro y árbitra, a pesar de los distintos disfraces.

 

¿Se ha normalizado el insulto al árbitro? ¿Cuál es el problema base? ¿En qué se distinguen o se parecen los diferentes deportes en cuanto a la figura del árbitro? ¿Dónde está la mujer en todo ello? ¿Es la profesión del arbitraje de alto riesgo?  ¿A qué se tienen que enfrentar en su día a día? ¿Por qué no salen tanto en los medios?

 

Todas estas cuestiones han surgido y se han debatido entre los cuatro representantes en una mesa redonda, en la que con el fin de dejarse ver han mostrado sus opiniones y preocupaciones, pero sobre todo su pasión por el deporte al que cada uno de ellos se dedica.

 

Insultos. "El principal problema que existe en estos momentos es que se desconoce el reglamento, la gente habla sin ningún tipo de conocimiento y eso hace que en las tertulias se hable sin saber. Al final, lo que se habla en las tertulias es lo que se transmite a los demás y ahí está la base del problema. Si no eres consciente de las reglas y niños y padres ven como todo el mundo critica a la figura del árbitro, nosotros somos muy malos y es lo que va a vender a nivel mediático", reconoce Espe Mendoza.

 

El árbitro no puede fallar. "De la misma forma que los jugadores se equivocan, porque pueden fallar solos delante del portero por ejemplo, nosotros también lo podemos hacer como humanos que somos. Sin embargo, es cierto que no se empatiza con el árbitro y no tenemos permitido equivocarnos. Todo se magnifica entorno a nuestra figura. En ningún caso nos vamos a equivocar adrede", puntualiza Jesús.

 

Nivel mediático. "En cuanto a la parte mediática, actualmente la psicología en todos los deporte es fundamental, de tal forma que tanto entrenadores como jugadores saben utilizarlo a su favor. Saben cuando protestan, si tienen que echarte a la gente encima o no..." comenta Alejandro y continúa Espe, "lo que pasa es que cualquier cosa que diga un árbitro va a ser malinterpretada, incluso si dices que te has equivocado, por lo que muchas veces por autoprotección nos mantenemos en silencio".

 

Todavía muy pocas mujeres en un mundo, el del árbitro, escrito con 'o'. "Cuando tienes una buena predisposición para el arbitraje sí que es verdad que desde las federaciones te meten un poquito de prisa, quieren que se nos vea, pero tenemos que ir poco a poco. Todo lleva un proceso, aunque sí que es verdad que cada vez se nos ve más y eso es bueno porque das ejemplo a todas las que vienen detrás.Se empieza a pensar en eso de...si ella ha llegado, ¿por qué yo no?", declara Menchu.

 

En un momento de reflexión, de caos, pero de tranquilidad en cada hogar, recapacitemos sobre nuestro papel para hacer la vida más fácil al resto de personas, en este caso árbitros y árbitras que tienen el mismo amor por el deporte y que solo quieren disfrutarlo a su manera. Yo digo gracias.

 

Jesús, Esperanza, Menchu y Alejandro (Foto: Arai Santana)

 

Vídeo: Arai Santana