La 'solución' para la Plaza Mayor: cinco días menos de libros y permitir camiones y furgonetas a diario

Carga y descarga en la Plaza Mayor este 6 de septiembre (Foto: Félix Oliva)

El Ayuntamiento hace una concesión reduciendo la duración de una de las dos ferias del libro, pensadas para la Plaza, mientras permite un carga y descarga salvaje todas las mañanas.

El Ayuntamiento de Salamanca pretende hacer un pequeño cambio en el uso de la Plaza Mayor, una concesión con el que se pretende hacer ver que se descarga a la monumental plaza de la enorme presión de actividades que soporta. En concreto, se trata de restar cinco días a uno de los eventos prioritarios previstos por el reglamento de uso de la plaza, la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, criticada por el espacio que ocupa. La solución, sin embargo, se queda corta porque son más de 200 los días que la plaza está ocupada con algo cada año y no se elimina el problema diario del carga y descarga.

 

Las dos ferias del libro, dos eventos culturales, han sido señaladas como el gran problema de disfrute de la Plaza Mayor. La presencia de casetas y 'stand' molesta a los turistas mientras se celebran. En total, el año pasado duraron 23 días: 9 la feria municipal del libro en mayo y 14 la del libro antiguo en octubre. Ambas están recogidas en el reglamento de uso de la Plaza Mayor como dos de los tres eventos prioritarios que cuentan con permiso sin hacer solicitud; el tercero son los conciertos de Ferias y Fiestas.

 

Esos 22 días son una décima parte de los más de 200 que la Plaza Mayor tiene algo en su interior, desde escenarios diversos a exposiciones, desfiles... En 2017 fueron 239 de los 265 días. La reducción de la duración de la feria del libro antiguo le resta cinco días una pequeña parte de los 200 anuales de ocupación. Y no se plantea ni sacarlas de la Plaza ni cambiarlas de fecha ni reducirlas, ya que durarán nueve días y conservarán dos fines de semana. Se evitará que caigan en puente: el año pasado, la de ocasión cayó en parte con el puente del 1 de noviembre.

 

La decisión reduce cinco días la presencia de libros en la Plaza Mayor, pero no toca nada de algunas de las cuestiones que sí hacen daño al monumento, donde se siguen programando eventos. Pero lo más dañino es el intenso tráfico diario que sufre con el carga y descarga. El paso diario de camiones y furgonetas ha deteriorado su pavimento y también causó rozones en los arcos por los que entran los vehículos; a primera hora de la mañana, la circulación es excesiva y llegan a juntarse hasta 20 vehículos aparcados en su interior que parece más bien un parking.

 

A ese paso frenético de vehículos, algunos de gran tonelaje, no se le termina de poner límites a pesar de que es muy habitual ver prácticas irregulares: muchos vehículos usan la plaza como aparcamiento durante horas, como lugar de paso o para atajar hacia otras calles, se circula con riesgo para los peatones, son frecuentes las manchas de gasóleo, se han derribado farolas... Nada de esto parece suficiente para ponerle una solución.

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