La semilla salmantina que ha dado fruto en el resto del mundo: “Hemos creado respiradores con el único objetivo de salvar vidas”

Miguel Ángel Casanova González, físico salmantino coordina la creación de uno de los respiradores más avanzados del mundo. Su trabajo salva vida en el resto del mundo, pero en España todavía no ha sido validado.

Respirador llevado a cabo por 'makers'

Tiempo para pensar, para salvar vidas y para emprender nuevos proyectos. Tiempo para conocer, para investigar y aprender. Tiempo para valorar, para bailar y para reflexionar. El confinamiento nos ha regalado tiempo y los ‘makers’ han convertido el tiempo en oro. El talento tecnológico al servicio de la sanidad, con el único objetivo de salvar vidas tiene raíces salmantinas. Un auténtico movimiento social que trata de tapar los agujeros políticos.

 

Los ‘makers’ se definen como personas a las que le gusta compartir su conocimiento y crear cosas con sus propias manos, desde aquellas que llevan a cabo mascarillas con ropa usada, pasando por proyectos como el del respirador o mascarillas protectoras. “Nuestro único objetivo es el de ayudar a salvar vidas”, señala el integrante del movimiento social.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         

Miguel Ángel Casanova González es profesor de electrónica en el CIFP Río Tormes y además, una de las mentes brillantes que forman parte del movimiento que ha llevado a cabo respiradores capaces de salvar vidas. En tan solo un día, el 14 de marzo, pasó a ser integrante de la plantilla ‘Coronavirus makers’, que a través de diversos grupos de Telegram decidieron usar su talento para crear utensilios capaces de mantener con vida a las personas, llegando a ser 16.000 personas.

 

“El primer paso que tuvimos que dar fue crear nuestra propia página web: ‘Coronavirusmakers.org’, después a través de los grupos se fueron sugiriendo ideas, desde imprimir mascarillas hasta respiradores. Nos empezamos a organizar y comenzamos a diseñar. El mismo día 14 ya nos pusimos manos a la obra. En mi caso y junto a un grupo de Oviedo llamado ‘Resistencia team’, empezamos a fabricar respiradores. Ellos llevaron a cabo la estructura y posteriormente un médico nos sugirió utilizar una especie de fuelles que se utilizan para cuestiones pediátricas y también para animales que tienen como objetivo ventilar a los pacientes. Sin embargo, para ello tendría que haber una enfermera dándole aire al paciente todo el tiempo durante tres semanas, por lo que era un imposible”, explica el salmantino.

 

Poco a poco la idea comenzó a coger forma y se convirtió en una realidad. “Así, se nos ocurrió ponerle un pequeño motor, pero no solo eso, sino incluirle unos sensores que detecten cuando el paciente se está ahogando, si se han salido los tubos o si está tosiendo, por ejemplo. Poco a poco vamos convirtiéndolo en un proyecto más complicado y profesional, y comenzamos a hacer prototipos. Mi papel es el de coordinar el proyecto, pero no ha salido el único, sino que han surgido alrededor de 20 más”, continúa explicando.

 

Para poder llevarlo a cabo han tenido que realizar grupos de fabricación 3D por comunidades y después por provincias, pero no solo ha sido una cuestión nacional, sino que pronto sobrepasó fronteras y se llevaron a cabo grupos internacionales, “en prácticamente toda Latinoamérica y muchos países de Europa”. Muchos lo califican como el ‘Plan C’, el del movimiento social, tras el ‘Plan A’ de Gobierno, superado por la situación y el ‘Plan B’. “Como vemos que el Gobierno se ve superado en ciertas cosas, tratamos de echar una mano en todo aquello que podemos”.

 

En menos de un mes, su grupo de trabajo consiguió hacer pruebas preclínicas y la semilla fue dando fruto cuando vieron como el respirador que ellos mismos habían creado mantenía con vida a seres vivos. Una auténtica aventura, que vivió uno de sus puntos álgidos en el momento en el que el médico del proyecto consiguió volar desde Tenerife, pasando por Gran Canaria, Morón y Getafe en avión militar y desde allí fue en taxi hasta Oviedo. “Buscamos los medios y nos coordinamos para conseguir que el médico estuviera allí, realizando todas las pruebas necesarias. Allí, estuvo quince días y montamos dos respiradores”, cuenta.

 

Ya tenían el respirador y los trámites burocráticos en tan solo un mes, pero…”El Gobierno como consecuencia del estado de alarma podía validar respiradores, aunque no homologarlos, de tal forma que los pudieran utilizar en hospitales. Sin embargo, solo dejaron hacer aquellos en los que había empresas grandes detrás y a los ‘makers’ no nos lo permitieron. Ahora nuestro objetivo está en llevar a cabo un ensayo clínico con personas y no nos hemos quedado ahí, sino que nos hemos presentado a un concurso de respiradores de Navarra para tratar de financiarlo de alguna manera”, cuenta.

 

Ahora mismo, están llevando a cabo el Reespirator2020’, “este es y lo sabemos, de los más avanzados del mundo, es uno de los mejores ‘respiradores maker’ del mundo y lo mejor de ello es que es código abierto, lo que quiere decir que cualquier empresa del mundo o persona que lo quiera fabricar lo va a poder hacer, porque le hemos dicho como hacerlo. Hemos puesto la receta y ahora mismo en muchas partes del mundo lo están llevando a cabo como pueden”, recalca sonriente.

 

Están nominados a varios premios y además se ha llevado a cabo una iniciativa en change.org para su candidatura a los Premios Princesa de Asturias, pero su esencia no ha cambiado: Lo más importante de todo es que estamos haciendo respiradores para salvar vidas, todo lo demás es accesorio. Hay mucha gente detrás que simplemente ha querido ayudar, sin pedir nada a cambio. Hemos visto que esto ha servicio como negocio para mucha gente y nosotros literalmente queremos hackear el sistema, somos unos románticos  y eso les ha escocido, nos han puesto muchos problemas. Lo importante es que en países como Paraguay con tan solo 400 respiradores lo van a poder homologar, porque será necesario”, advierte.

 

“Estamos en contacto con países en lo que van a poder salvar vidas, porque serán capaces de validarlos y homologarlos. De hecho ya los están elaborando. Sin embargo, aquí no han sido capaces. En España no se van a usar, pero mientras que se usen en otros países a nosotros no nos importa, me da lo mismo de qué país sea la persona que se salve. Mi objetivo es salvar vidas”, añade.

 

Sus ganas de seguir luchando no han acabado y en estos momentos ya se encuentra inmerso en otro proyecto, un pulmón externo, un Oxigenador de Membrana Extracorpóreo. Por lo visto, no  hay quien los pare. Hemos sembrado una semilla, porque con la salud no se juega y ahora mismo se está haciendo. Se ha puesto precio a la vida de la gente al subir el precio de los respiradores de 10.000 euros a 80.000. Hemos hecho un recorrido, hemos creado un ‘Plan C’ y hemos hecho todo lo que hemos podido”, finaliza.

Comentarios

Pedro 01/05/2020 22:27 #1
Se han venido un poco arriba en la noticia.

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