La sala de máquinas contra los incendios: tres meses en alerta en la época de mayor riesgo en Salamanca

El centro provincial de mando, la sala donde se coordinan las actuaciones contra los incendios, inicia la época de alto riesgo este día 1 de julio. Estará en alerta hasta septiembre para desplegar si es necesario los medios del operativo regional.

El Centro Provincial de Mando es, desde este sábado, la sala de máquinas de la lucha contra los incendios forestales en Salamanca. Este día 1 de julio arranca la temporada de alto riesgo de fuego en nuestros montes y, como siempre, existe un operativo provincial englobado en el regional que se ocupa de coordinar todas las actuaciones. En realidad, lleva varias semanas haciéndolo, desde que el día 9 de junio se declarara el riesgo medio y empezó a funcionar el operativo y las guardias previstas.

 

En esta sala en la sede central de la Junta de Castilla y León en Salamanca se vigila, se decide y se despliegan los medios necesarios cuando un incendio aparece en alguna de las pantallas. De momento, la temporada arranca tranquila: las previsiones climáticas son favorables en los próximos días, aunque el primer trance de la temporada de incendios fueron las altísimas temperaturas de hace unos días. Las incidencias aparecen en las grandes pantallas que lo presiden, donde se puede mostrar la información meteorológica e imágenes del terreno en el que se está produciendo un incendio.

 

La época de peligro alto de incendios forestales abarca los meses de julio, agosto y septiembre según la normativa de la Junta, así que el centro provincial de mando está en máxima alerta durante los tres próximos meses para paliar los daños de los fuegos; el objetivo es conseguir minimizar al máximo el número de incendios y de hectáreas quemadas, que en los últimos años se ha conseguido reducir.

 

 

Desde este centro provincial se coordina el despliegue de los medios técnicos (helicópteros, maquinaria) y, especialmente, de los humanos (técnicos, cuadrillas de extinción) que son necesarios para actuar en caso de incendio. Los medios se despliegan desde la provincia, pero el operativo tiene carácter autonómico: se pueden llevar efectivos a un incendio en cualquier provincia, o en comunidades limítrofes y la vecina Portugal, donde también se actúa.

 

El operativo de incendios forestales, al que se destinan 3,5 millones de euros más que el año pasado, así como más de 1,5 millones de euros de incremento en los gastos de extinción, está desplegado y dimensionado en función de las necesidades de cada provincia, pero tiene como se ha dicho carácter autonómico, con la posibilidad para desplazar los efectivos aéreos y terrestres por toda Castilla y León, y las comunidades limítrofes y Portugal, en función de las necesidades requeridas, estando adaptado todo el año a las condiciones de riesgo existentes en cada momento y con su máximo despliegue en la época de riesgo alto.

 

El diseño del operativo de este año tiene en cuenta el riesgo de incendios en función de las condiciones meteorológicas y los comportamientos antrópicos previsibles, y las perspectivas de cara al verano no son halagüeñas porque, aunque hay menos cantidad de pasto y resto de cosechas, el matorral y el arbolado tienen un contenido muy bajo de humedad y la reserva hídrica de los suelos y embalses y charcas también es muy baja. 

 

La Junta de Castilla y León presentó el pasado 20 de junio el amplio operativo de lucha contra incendios forestales para esta campaña de 2017, compuesto por 4.350 profesionales, de los que 2.437 son trabajadores públicos de la Junta: 1.114 ingenieros, agentes medioambientales y forestales y celadores que dirigen el operativo, 1.323 trabajadores de centros de mandos, torres de vigilancia y autobombas y 1.913 trabajadores contratados a través de empresas: 467 trabajadores de cuadrillas helitransportadas, 1.223 profesionales de cuadrillas terrestres, dedicadas a tratamientos silvícolas, extinción y patrullaje, y 223 en tripulaciones de medios aéreos (aviones y helicópteros) y maquinaria pesada.

 

La Junta cuenta, coordinados por los nueve Centros de Mando Provinciales y el Centro Autonómico de Mando, con 31 medios aéreos -26 helicópteros y 5 aviones- de la Junta de Castilla y León y del MAPAMA ubicados en la Comunidad, 201 puestos de vigilancia y cámaras, instaladas en Zamora y Soria, 192 autobombas, 124 pick-up, 188 cuadrillas terrestres y helitransportadas y 26 buldócer. Los medios aumentan con la incorporación de más medios nocturnos, tres cuadrillas más, dos de ellas nocturnas, y otras seis autobombas. Es destacable que se han incrementado considerablemente las horas de parada de las cuadrillas de tierra para mejorar su actuación en prevención y extinción y ha subido el número de meses anuales de prestación de helicópteros, alcanzando los 116 meses anuales de prestación. Asimismo, se ha incrementado la prestación de los buldócer a todo el año en las zonas de mayor siniestralidad.

 

El Centro Autonómico de Mando en Castilla y León, ubicado en Valladolid, está en absoluta coordinación con la Sala de Emergencias del 112, con el Centro Coordinador de Emergencias Autonómico y con los nueve Centros Provinciales de Mando situados en las capitales de provincia, así como en colaboración directa con el resto de administraciones: central, autonómicas y locales y, en su caso, con el Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias. De esta manera, se garantiza un buen funcionamiento y una cooperación eficaz mediante una organización eficiente de los recursos y medios disponibles.