La ruina del Taxi por las no Ferias y Fiestas..."Han pasado de ser los mejores días a ser los peores"

José Luis, taxista salmantino, analiza las grandes pérdidas del sector del taxista y compara las fiestas de cualquier año con las de este, un servicio para la gente que, sin embargo, ahora carece de ella. 

Si miramos hacia atrás, justo hasta el 16 de septiembre de hace tan solo un año, las calles de Salamanca estarían repletas de nuevos estudiantes, de salmantinos alargando un pelín más las fiestas de su patrona la Virgen de la Vega y otros tantos turistas que asombrados por el 'buen rollo' charro alargaron sus vacaciones a sabiendas de lo que la ciudad charra les aportaría. Todos los sectores se han visto afectados de una manera u otra y los taxistas hablan sobre ello. 

 

Con subidas y bajas, los taxistas han visto como su sector, sobreponiéndose a los baches, ha conseguido salir victorioso de los momentos más difíciles. Sin embargo, nunca antes se había vivido algo así y José Luís del Brío, taxista salmantino desde 1989 advierte de la dura situación actual: "Está siendo muy duro, facturamos menos y trabajamos menos días por lo que es muy difícil salir adelante". 

 

Al principio de la pandemia decidieron entre todos que no servía de mucho mantener los mismos horarios y jornadas de trabajo cuando los servicios eran mínimos y la actividad nula, por lo que por unanimidad se estableció que saldrían a la calle un tercio de los coches. De descansar un día y miedo a la semana y un domingo sí y uno no, se pasó a trabajar a penas tres días a la semana, y de 75 coches se pasó a tan solo 15. 

 

Los pocos servicios que se realizaban eran al personal sanitario y José Luis recuerda como eran las largas esperas para llevar a cabo uno o dos servicios cada tres horas: "Trabajamos una tercera parte de lo habitual y realizábamos seis o siete servicios en jornadas de 12 o 13 horas. Salamanca parecía una ciudad desierta, daba miedo salir, solo se veían ambulancias, policía y coches fúnebres. Llegamos a tener días sin servicio y era muy duro". 

 

Según fueron pasando las semanas y fueron poco a poco apareciendo las primeras fases y con ello las salidas, sector del taxi subió ligeramente el número de servicios pero tuvieron otro obstáculo más: "Empezó a salir la gente, pero con ganas de pasear y moverse, además estaba la incertidumbre de los servicios públicos en relación a la desinfección de los vehículos. Nosotros mismos somos los más interesados en llevar a cabo esta labor y la gente todavía tiene ese miedo. Aún así, había días en los que seguía estando hasta cinco horas en una parada de taxi parado". 

 

Por otro lado y económicamente hablando, la recaudación ha disminuido hasta en un 65% diariamente y si a ello se le suma los días en los que se ha visto reducida la jornada laboral de cada trabajador, los ingresos son mínimo: "Está siendo muy duro. Además, tienes que tener suerte. No hay ningún servicio malo, pero la mayoría son servicios mínimos y pequeños que facturan lo mínimo. Estamos inmersos en una crisis en la que a los taxistas nos afecta de lleno. El hecho además de un mayor número de gastos en septiembre, nos influye". 

 

15 días antes del desconfinamiento total se llevó a cabo una reunión para elaborar un plan de cara a la vuelta a la supuesta normalidad: "Decidimos trabajar dos días sí y uno no, porque es prácticamente inviable. Ahora mismo seguimos en el mismo punto, es decir, con la mitad de los coches en la calle y trabajando dos días sí y uno no. Todos sabemos como está la hostelería y el ocio nocturno y nosotros al vivir del público...lo notamos mucho. Además, los estudiantes todavían no han llegado y a día de hoy, que supuestamente es el mes de más tránsito de la ciudad, está siendo el peor. Concreamente, el fin de semana pasado y el anterior han pasado de ser los mejores findes de semana a ser los peores". 

 

Parece imposible, pero a pesar de todo cada mañana piensa que será diferente y mejor que la anterior: "Vivimos de ello y salimos con ánimo, pero a medida que va transcurriendo el día se te va bajando el ánimo. Se hace largo y muy duro, empezamos con fuerza, pero en el momento en el que llevas tres horas esperando para un servicio...es duro. Eso sí, también hay un lado positivo y es que he vuelto a leer, trabajamos de cara al público y creo que lo mejor es que sigamos manteninedo el ánimo para también ayudar a todos los que nos necesiten". 

 

Y finaliza: "Tenemos nuestra vida y nuesta familia, tenemos que involucrarnos con la gente. Hemos acercado a gente cuando han necesitado ir a bancos de alimentos y no tenían recursos. Si todo el mundo ponemos nuestro granito de arena el mundo sería mucho mejor". 

 

José Luis del Brío lleva trabajando desde el año 1989, y ha tenido temporadas malas y buenas, pero como la que estamos teniendo ahora mismo, ninguna. "Nunca habíamos pasado nada igual" cuenta, "esta vez no solo ha tocado el aspecto económico, sino el aspecto anímico, eso afecta a todos, a nosotros también". 

 

 

 

Comentarios

Juan Luis 20/09/2020 15:57 #7
Lo que no es de recibo es que los taxis cobren lo mismo si te toca un magnífico Volvo que si te "cae" un birrioso Ibiza.
Salmantino 17/09/2020 18:48 #6
Bueno de la cantidad de gente que sube y baja por desgracia de los hospitales de eso no se quejan, yo creo que hay sectores mucha más golpeados que los taxis
pssss 17/09/2020 11:58 #5
normal licencias de 30 kilos por pagar y ahora a dos velas,con un transporte publico proximamente gratuito ,sobran la mitad ..estab cantado,,,como los periodicos desaparecidos
SALMANTINA 16/09/2020 22:17 #4
LO QUE NO ES NORMAL ES QUE COBREN TARIFA FERIAS SIN SERLO
luisa 16/09/2020 19:37 #3
Pero excluidos políticos y políticas, y funcionarios y funcionarias ¿algún sector profesional no ha empeorado al menos el 40% en los últimos meses?
Elsa 16/09/2020 18:27 #2
Ánimo, seguro que todo va cambiando a mejor
OSCAR 16/09/2020 11:16 #1
ANIMO A LOS TAXISTAS,HACEN UNA LABOR EXCEPCIONAL.

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