La romería de los Paporros será el 25 de mayo y al día siguiente la Peña de la Cruz

La Garganta es el prólogo de la romería de la Peña de la cruz. Una costumbres de esta festividad es el tradicional cambio de varas entre los alcaldes bejarano y paporro, en el lugar conocido como curva de la herradura, pocos metros antes de llegar al santuario del Castañar.

Los vecinos de la Garganta, antiguo Alfoz bejarano, celebran el lunes de Pentecostés, con motivo de sus fiestas patronales, la Romería de los Paporros, una peregrinación que llevó a cientos de personas al santuario de la Virgen del Castañar en Béjar. La marcha de La Garganta es el prólogo de la romería de la Peña de la cruz y a ella asiste la casi totalidad de la vecina localidad extremeña. Una de sus tradiciones más arraigadas, es la realización de la marcha a lomos de un caballo. Así que cerca de un centenar de jinetes se suelen dar cita en Los Paporros. Una localidad que cuenta en la actualidad con poco más de 600 habitantes.

 

Otra de las costumbres de esta festividad es el tradicional cambio de varas entre los alcaldes bejarano y paporro, en el lugar conocido como curva de la herradura, pocos metros antes de llegar al santuario del Castañar. Se trata de la fiesta más grande de esta localidad. La celebración concluye tras la misa, en el Santuario teatino, y tras la comida en el campo de todos los vecinos de la garganta.

 

DÍA DE LA PEÑA DE LA CRUZ

 

La Cofradía de la Santa Vera Cruz es la organizadora de la Romería de la Peña de la Cruz. Prepara cada año las actividades de una de las celebraciones más populares de la ciudad.

 

La tradicional romería se celebra en los albores del Pentecostés. Se trata de una de las celebraciones que a mayor número de bejaranos aglutina junto a jornadas como la del día de la Virgen.

 

La fiesta está cargada de tradiciones como el llamado Recorrido de Cruces, pero son otras muchas las costumbres que colman de fervor pagano a los incondicionales de la fiesta, como la canción de la llegada-siempre es la misma- “Los Pajaritos” y no la de la acordeón. La misa de campaña que casi siempre oficiaba el arcipreste de Béjar y la bendición de los campos, son algunas de estas pequeñas costumbres que enriquecen la tradición.