La rehabilitación del edificio y el concepto de biblioteca 'extramuros', motivos del traslado de la Fundación Sánchez Ruipérez

Antonio Basanta, director general de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (Foto: FGSR)

Antonio Basanta, su director general, reconoce a TRIBUNA que las bibliotecas están sufriendo una "profunda reestructuración" y la Fundación se adaptará porque "siempre ha estado a la vanguardia".

El director general y vicepresidente ejecutivo de la Fundación Sánchez Ruipérez, Antonio Basanta, reconoce a TRIBUNA que el Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Salamanca "se traslada, pero no se va".

 

Para Basanta, el cierre del Centro en la capital salmantina se debe a cuatro motivaciones. Una de ellas es la profunda rehabilitación que se va a llevar a cabo en el edificio de la calle Peña Primera. "Tiene 30 años, se construyó en 1983 y, afortunadamente, ha estado muy 'pisado'. Hace tiempo se cayeron incluso unas piedras de la fachada", apunta. Las obras tendrán una duración de unos seis meses al menos, aunque "no se modificará la estructura". Tras la rehabilitación del edificio, éste se pondrá "a disposición de la ciudad y seguirá siendo un activo de la Fundación", apunta Basanta.

 

Otra de las motivaciones del traslado, según las declaraciones de Basanta a este diario, se basan en el concepto de 'biblioteca extramuros'. "La Fundación no tienen porqué actuar solo dentro de un recinto físico, ya que puede seguir trabajando con programas y objetivos" sin tener una sede física. Basanta reconoce, al respecto, que "el contexto de las bibliotecas está sufriendo una profunda reestructuración" y la Fundación se adaptará a estos cambios, ya que "siempre ha estado a la vanguardia", dice.

 

Además, cuando el Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Peña Primera abrió en Salamanca, "solo existía la biblioteca de Gabriel y Galán, mientras que ahora hay cinco bibliotecas, más las municipales y servicios de bibliobuses".

 

Por último, Basanta asegura que otro de los motivos del traslado es el "elemento de oportunidad, ya que en Madrid estamos teniendo un éxito extraordinario". En la sede de la capital de España hay 13 trabajadores y en Salamanca, 25. El objetivo es "ampliar allí, por lo que hemos hecho una oferta al cien por cien de los trabajadores de Salamanca".

 

Basanta deja claro que "no es un ERE, es un traslado de actividad". La respuesta de los trabajadores de la Fundación en Salamanca tiene que seguir un proceso que culminará a mediados del mes de junio.

 

Por último, los fondos bibliográficos se quedarán en Salamanca "para cederlos" y trabajar con ellos mediante préstamos a las bibliotecas escolares; en definitiva "para ponerlos al servicio de la ciudad", como añade Antonio Basanta.