La raza de Chaves, el mando de Perera y el gusto de Garrido en una tarde de oreja fácil en Guijuelo

Chaves, Perera y Garrido salen a hombros de la plaza de Guijuelo (Foto: T. Navarro)
Ver album

Domingo López Chaves (dos orejas), Miguel Ángel Perera (tres orejas) y José Garrido (dos orejas) han salido este 17 de agosto por la puerta grande de la plaza de toros de Guijuelo. 

FICHA TÉCNICA

Se lidiaron toros de la ganadería de El Pilar. La plaza registró dos cuartos de entrada en los tendidos. Se guardó un minuto de silencio en memoria del decano de los toreros, Eugenio Fernández 'Angelete', que murió el 16 de agosto.

López Chaves (Azul marino y oro), oreja y oreja.

Miguel Ángel Perera (Azul turquesa y oro), oreja y dos orejas.

José Garrido (Negro y oro), ovación y dos orejas.

Domingo López Chaves, Miguel Ángel Perera y José Garrido han salido este 18 de agosto de 2018 por la puerta grande de la plaza de toros de Guijuelo (Salamanca) en una tarde llena de buen toreo ante una brava corrida de la ganadería charra de 'El Pilar'. Los toros en general fueron manejables y estuvieron bien presentados. 

 

Abrió la tarde un negro listón muy alto de agujas al que toreó bien a la verónica Chaves, en la que el toro metió bien la cara no haciendo lo mismo en el caballo de picar. Deslucido quite por delantales y brindó al público. Faena de menos a más hasta meterse en la corta dostancia basada en la mano dercha y teniendo dos buenas tandas al natural. Tanto meterse entre los pitones el toro desarrolló sentido y llegó a alcanzarlo hasta dos veces. Una estocada, tardó en doblar, oreja.

 

Mejor fue la segunda actuación del ledesmino ante 'Alambrisco', el segundo de su lote, negro bragado, meano, hondo, enmorrillado y de buenas hechuras, atacado de quilos al que recibió Chaves con una larga cambiada para estirarse a la verónica a pies juntos y así rematar con una media. Enorme pelea en varas por su fijeza, duración y empuje con los riñones. Hizo una faena muy de su estilo, firme y poderoso aguantó parones y se metió entre los pitones ante de un toro de calidad que no supo exprimir del todo. Dos pinchazos, estocada, oreja. 

 

Pase circular de Domingo López Chaves (Fotos: T. Navarro)

 

El segundo de la tarde de nombre 'Joyita', primero del lote de Miguel Ángel Perera, herrado con el número 122 de 550 kilos, burraco, muy grande y hondo al que el matador toreó a pies juntos. Bonita combinación de quite entre chicuelinas y gaoneras, gran tercio de banderillas de Javier Ambel. Citando desde el centro del 'anillo' y con pases cambiados por la espalda comenzó el extremeño una faena variada y dejando ver su valor y gran dominio de las suertes. Con firmeza, poder y seguridad lo toreó por ambos pitones para luego meterse entre ellos hasta el punto de dejarse rozar la taleguillas. Gran faena, pinchazo, estocada y oreja. 

 

El que hizo cuarto de nombre 'Deslumbrero', castaño, cornalón y rabicorto, segundo de su lote, fue un toro que no dio opciones en los dos primeros tercios de la lidia y que en la faena de muleta le puso las cosas muy complicadas, pero que Perera resolvió bajándole la mano, dándole mucho tiempo y distancia hasta meter en el canasto a un animal que le molestaba todo y aburría. Ya convencido le robó tres tandas que pusieron en pie la plaza de Guijuelo para rematar con circulares y darle un estoconazo que le valió las dos orejas. 

 

Miguel Ángel Perera haciendo un pase cambiado en la plaza de Guijuelo

 

'Mirado 1' con 515 kilos de peso, herrado con el número 98, castaño, hizo tercero de la tarde, primer oponente de José Garrido. Muy parado y reservón no permitió lucimiento por su cabeceo y corto recorrido. Con la muleta por los suelos lo obligó a humillar y toreó con la elegancia que caracteriza a este torero. Embistiendo a intervalos y después de tragar miradas, parones y arreones, el diestro resolvió con ayudados por abajo a una faena meritoria que emborronó con un bajonazo. 

 

Cerraba plaza 'Burriño', al que paró Garrido con la pierna flexionada para estirarse con delantales y rematar una media de rodillas. Gran puyazo de Óscar Bernal y buen quite por chicuelinas. Toro que tenía mucho que torear pero sabía lo que dejaba por detrás al que Garrido le dió tandas de toreo caro al alcance de muy pocos. Con mucha torería en toda su labor en la que el toro fue a menos acortando el recorrido y lucimiento. Con circulares y pegándose un arrimón enterró la espada hasta 'los gavilanes', dos orejas. 

 

Pase de pecho de José Garrido

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: