La psicóloga Luisa Cofrades advierte: "La vida que llevábamos no era la única posible"

Los salmantinos están viviendo una situación de alarma y estrés comunitario nunca visto, que puede propiciar la aparición de ansiedad o agravar cuadros depresivos previos y que podría cambiar usos y costumbres sociales una vez se supere el problema.

Luisa Cofrades, psicóloga en Salamanca

WebSite: luisacofrades.com

@Psicología para vivir

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La consulta de la psicóloga Luisa Cofrades funciona a pleno rendimiento desde que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretara el estado de alarma para controlar el contagio del coronavirus. La limitación de movimientos introdujo de golpe un aluvión de cambios de alto voltaje en las vidas de los salmantinos, una desafortunada vuelta de tuerca a días ya cargados de incertidumbre, miedo y ansiedad.

 

Preocupaciones, problemas de concentración, cuidado de sus hijos y familiares de forma simultánea, insomnio… son obligaciones y reacciones típicas estos días, y no todas las personas tienen acceso a una consulta que les ayude a afrontarlas. Desde 'Psicología para vivir', un gabinete especializado en Salamanca donde llevan a cabo un seguimiento intensivo de sus pacientes a través de sesiones on line por Skype, FaceTime...

 

Desde el confinamiento hasta el dolor por la pérdida de un familiar, pasando por el trance de vivir en primera persona el coronavirus Covid-19. Los traumas y las secuelas psicológicas que pueda provocar esta epidemia son todavía una incertidumbre, pero lo cierto es que los expertos advierten que se generarán, "hay mucho miedo, las consencuencias pueden ser desatrosas". 

 

Cofrades ha manifestado que en esta cuarentena lleva a pasar por diversas fases mentales y que, la mayoría ya hemos dejado atrás la primeras, "las de la incredulidad, la del 'shock' y preocupación":

 

-La vida que llevamos, ¿no es la única posible?

-"Debemos aprovechar esta experiencia COVID-19 para cuestionarnos nuestra forma de vida, construir una realidad que nos haga más felices, reinventarnos en cualquier proceso personal y colectivo".

 

-Efectos que la salud mental ha tenido con la llegada del COVID-19

"Desde que conocemos la existencia del virus hemos pasado, en mi opinión, por siete fases claramente diferenciadas, con mayor o menos intensidad dependiendo de nuestra historia personal y circunstancias. Ser consciente de ellas, nos ayudarán a identificarnos o entender mejor esta experiencia".

 

-¿Cuál es esa primera fase? 

-"Primera fase. Ignorancia y escepticismo. Nada induce al hombre a sospechar mucho como el saber poco", Francis Bacon. Escuchábamos que en China había un virus; luego en Italia,  pero en ambos casos estaba lejos y nos era ajeno, no iba con nosotros".

 

"Con los primeros casos, notamos sentimientos de irrealidad, no entendemos qué pasa. Sospechamos que puede llegar a afectarnos y parece que necesitamos nuevos mapas de ruta. La duda y la incredulidad no tardan en desvanecerse y son remplazados por un Estado de Alarma". 

 

-¿Y la segunda fase?

-"Incredulidad y preocupación. La preocupación no quita los problemas de mañana, quita la fuerza de hoy.  Se caracteriza por una ruptura de la trayectoria de vida, sentíamos que llevábamos una vida más o menos predecible, estructurada y rutinaria; sabíamos que podía suceder el lunes o cómo disfrutar los domingos".

 

"Se declara el estado de alarma y se imponen las restricciones a las salidas a la calle, a los trabajos, a las segundas residencias... Hay un bombardeo de información que tenemos que codificar, tememos por nuestros familiares, por nuestros amigos, por nuestros trabajos, se empiezan a activar nuestros mecanismos adaptativos".

 

-Tercera fase...

-"Angustia y miedo. De lo que tengo miedo es de tu miedo. En este confinamiento casi global, se nos habla continuamente del peligro de este virus, de la amenaza que supone para nuestra salud y bienestar físicos. Es una situación nueva, de duración impredecible, algo realmente inesperado. Tenemos sensaciones de pérdida de control de ciertas áreas de nuestra vida. Tiene todos los elementos para ser calificada como una situación estresante y en muchos casos traumática. El miedo se percibe, es tanto individual como colectivo; nos desorienta y hace perder nuestros parámetros de funcionamiento". 

 

-¿Cómo es la cuarta fase? 

-"Demonios internos y aislamiento. Comunicación externa vs comunicación interna. 'Sleep is my greatest enemy. Leí que Hastings, director ejecutivo de Netflix, declaraba que su principal enemigo era el sueño y, si reflexionamos, los alcances de está afirmación son amplios; no sólo hablo del sueño fisiológico sino de los sueños que dejamos aparcados por estar distraídos, anestesiados, desconectados de nosotros mismos".

 

"El abanico de posibilidades de entretenimiento promovido por nuestra sociedad para evadirnos de nuestros pensamientos, síntomas negativos, para evitar un ocultar emociones y no sentir el sufrimiento, es amplio. Somos expertos en la automedicación, en huir del dolor y, como bomberos, apagamos el fuego interno con abuso de sustancias, del uso de pantallas. Tenemos una lista de temporadas pendientes en nuestra serie del momento, nos narcotizamos, cualquier cosa vale para despistarnos y no escuchar la voz interna que nos enfrenta a esos demonios exiliados, a nuestras verdaderas tareas pendientes, a nuestras frustraciones, desilusiones…, que sepultan nuestra crisis existencial".

 

La consulta de Luisa Cofrades, 'Psicología para vivir' 

 

-¿Y la quinta?

-"Silencio existencial y aceptación de la realidad. 'Cuando ya no podemos cambiar la situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos', Viktor Frankl. Nos cansamos de criticar, de quejarnos, de bromear, de aplaudir, de estar tensos y nos rendimos. Empezamos a reestructurar nuestra nueva vida, crear rutinas, aceptar la nueva realidad y digerir poco a poco nuestras pérdidas.

 

Se nos ofrece una serie de pautas para afrontar esta situación extraña, empezamos a dejar salir nuestra creatividad, generar alternativas, queremos aprender de esta experiencia, anhelamos llenar nuestra vida de contenidos más sencillos, de siempre. Se nos quitan muchas tonterías. Nos damos cuenta que estamos confinados pero no indefensos".

 

-Sexta fase

-'"Calma y resilencia. 'Tenemos más posibilidades en cada momento de las que pensamos', Thich Nhat Hanh. Empezamos a valorar ciertos cambios, la apertura de posibilidades a un futuro diferente al que confiarnos. Cuestionamos nuestras creencias, nos reinventamos con menos prisa, disfrutamos el silencio. Nos empezamos a relacionar, a conectar de otra forma con amigos y familia, redescubriendo antiguos pasatiempos, nuestras ganas de jugar. No solo terminamos ese libro de la mesilla de noche, nos enganchamos con la lectura. Estamos decididos a llevar a cabo nuestra lista de sueños y vivir la vida de una forma más consciente".

 

-Séptima fase...

-"Aprendizaje, esperanza y una narrativa positiva.'Lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida', Silvio Rodríguez. Nos animaos a buscar con alegría las pequeñas cosas que perdimos, detalles en los que no reparábamos, colores, olores, texturas que siempre estuvieron ahí; cada momento, cada rayo de sol. Hemos pasado gran parte de nuestra vida en un invierno raro y extraño, 'hibernando', pero ahora recuperamos nuestras vidas y nuestra libertad con la maravillosa primavera, donde todo florece con fuerza, renovación, vida y cambio. Recordamos nuestro vínculo con el ciclo de la vida que se nos hace más presente.

 

"Una nueva oportunidad para sentir la brisa en nuestra cara, el sol en nuestras manos, la maravilla de una mirada, la magia de un beso, la humedad de una lágrima recorriendo nuestros ojos, la potencia reparadora de un buen abrazo.  Nos recuperaremos, seremos más viejos y más sabios".

 

-¿Y qué pasa después?

-"Dejar a un lado esa pereza, no importa la edad que tengamos ni lo adversas que sean nuestras circunstancias. No es fácil; tampoco imposible. Es tiempo de vivir nuestra vida, no la que nos han mostrado u ofrecido desde fuera. Es lo que se hace desde el punto de vista psicoterapéutico ante cualquier situación traumática o estresante, dotarla de significado, relatarla de nuevo con una narrativa más positiva y tomar el control de nuestra vida desde un espacio más seguro. La vida que llevábamos no era la única posible. Esto nos lo ha dejado claro a todos el confinamiento".

Comentarios

luis 24/04/2020 17:44 #3
Sanidad publica o no, esta psicóloga sabe lo que dice, bastante bien encaminada.
Castellana 24/04/2020 13:52 #2
Las consultas psicologicas, tienen depender de la Sanidad Publica, pues estos son especialistas(Superar el PIR, 4 años de residencia en hospitales publicos) PSICOLOGOS CLINICOs, si no volvemos a lo de siempre . Y ante esta situación necesitamos SANIDAD PUBLICA. YA YA YA
Alide Terán 23/04/2020 14:25 #1
Excelente conclusión! La mejor opinión que he leído hasta ahora. Gracias y Felicidades

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