La propuesta para 16.000 parados salmantinos de más de 45 años: firmar contratos de formación

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La patronal plantea cambiar los contratos de formación y poder usarlos para dar empleo a parados de larga duración.

La patronal estatal ha desgranado sus propuestas para el mercado laboral y, como suele ocurrir con sus periódicos informes, ha generado bastante controversia. En concreto, lo que peor ha caído ha sido su propuesta para los miles de parados mayores de 45 años, uno de los grandes problemas de un sistema laboral que tiende a expulsar a sus desempleados de más edad.

 

Según un documento de trabajo de 46 páginas titulado 'El aprendizaje: clave de la mejora de la empleabilidad y la competitividad' que ha remitido a las Secretarías de Estado de Educación y de Empleo, CEOE sugiere que el contrato de formación se pueda dirigir a mayores de 45 años, demandantes de empleo y que hayan agotado la prestación por desempleo (parados de larga duración). Para la CEOE, el criterio de edad es "excluyente" y lo que debe primar en realidad es si hay una carencia de capacidades formativas para el desempeño del puesto de trabajo.

 

Para contrarrestarlo, la patronal pide que este tipo de contrato, habitualmente usado con jóvenes, pueda ser suscrito también con trabajadores, "cualquiera que sea su edad", que hubieran sido despedidos en sectores en declive. En el caso de Salamanca, y según los últimos datos del Ecyl, son más de 16.000 los parados mayores de 45 años inscritos como demandantes de empleo. Unos 10.000 parados salmantinos llevan más de un año sin encontrar un empleo. Los sectores con más paro en Salamanca son el servicios (hostelería, comercio y turismo) y la construcción.

 

 

PIDE NO OBLIGAR A PAGAR A LOS BECARIOS

 

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales quiere que no se regulen normativamente percepciones económicas para los estudiantes en prácticas, ya que ello podría limitar la capacidad de las empresas para acogerlos. Esto supone oponerse a establecer un sueldo para los becarios.

 

En concreto, reclama simplificar el actual sistema de prácticas en empresas; delimitar que las labores del becario deben estar en consonancia con la finalidad de la beca; no convertir las prácticas académicas externas en una modalidad contractual; equiparar la duración de las prácticas no laborales en todo el territorio nacional, y mejorar desde las administraciones la labor de información y difusión a estudiantes y empresas sobre las becas y prácticas existentes.

 

Asimismo, la CEOE quiere que los becarios cuenten también con un tutor que forme parte de la empresa; que se flexibilicen los requisitos de acceso para las prácticas no laborales ante su "rigidez" actual; que se amplíe la edad de acceso a las prácticas no laborales dirigidas a jóvenes con titulación y sin experiencia; impulsar el uso de ayudas al estudiante para cubrir al menos las dietas y el transporte de los alumnos, y permitir trabajar los fines de semana o los festivos en aquellos centros de trabajo donde fuera necesario a cambio de una compensación (con días de descanso u otro mecanismo).

 

También aboga por establecer un periodo para que el empresario o el estudiante, de no estar satisfecho, pueda rescindir las prácticas; establecer deducciones fiscales a las empresas que faciliten la integración de estudiantes en prácticas, y en el caso de que la empresa tenga que asumir una ayuda económica al estudiante, se asegure el cumplimiento de las obligaciones con la Seguridad Social o en materia fiscal que pudieran llegar a corresponder legal o reglamentariamente.