La primera factura de la Covid-19 para Salamanca: el Ayuntamiento firma su renuncia a cobrar terrazas y rastro

Terrazas llenas en la Plaza San Julián (Foto: Arai Santana)

La comisión de Hacienda decide hoy sobre la bonificación al 99% del pago de estas tasas.

Este martes llegará a las dependencias del Ayuntamiento de Salamanca la primera 'factura' de la crisis de la Covid-19, una situación que le va a costar al consistorio no menos de 5,7 millones de euros en forma de merma de ingresos para este 2020. Lo hará este martes en la comisión informativa de Hacienda. Y no será la última decisión de este tipo, porque el ayuntamiento teme que la negociación de las compensaciones por contratos interrumpidos pueda costarle bastante dinero a las arcas municipales, al menos, así lo ha manifestado el alcalde García Carbayo.

 

Por ahora, el consistorio tiene que dar este martes 'luz verde' a la primera renuncia a ingresos. Se trata de los que tenía previsto conseguir por la tasa de terrazas y la que pagan los comerciantes del rastro. En total, no menos de 800.000 euros que este año no engrosarán las cuentas municipales. El motivo es que ambas van a ser bonificadas al 99%, con lo que de esos 800.000 solo unos 8.000 llegarán a ingresarse, prácticamente nada.

 

Según las previsiones del Ayuntamiento para los presupuestos de 2020, la tasa de ocupación de vía pública con sillas y mesas para las terrazas de hostelería iba a suponer unos 680.000 euros. Las 600 licencias concecidas a establecimientos del municipio suponen un buen 'pico' todos los años y ha sido habitual que se superen las previsiones de ingresos al cambiar o ampliar temporadas. La tasa de terrazas está interrumpida desde que los bares tuvieron que cerrar y, además de ampliar el espacio para montarlas una vez se ha podido, el consistorio ha decidido bonificar casi totalmente su pago.

 

A ello hay que sumar la tasa por puestos, barracas, casetas de venta, espectáculos o atracciones situadas en terrenos de uso público e industrias callejeras y ambulantes, que se aplica a los comerciantes del rastro. La previsión para este año era de ingresar 100.000 euros por este concepto, aunque se había rebajado desde los 136.000 del año 2019, más cercana a la cifra final de ejecución presupestaria. El rastro no se ha podido celebrar desde que empezó el estado de alarma: si el lunes 8 de junio se pasa a fase será una de las cosas que puedan volver.

 

Estos son dos de los conceptos por los que el consistorio verá mermados sus ingresos durante este 2020, aunque no son los únicos. El canon de la ORA o zona azul, la merma de ingresos por las licencias de obras y las vinculadas a apertura de negocios, el IAE, la parte que corresponde a la cesión de impuestos nacionales o especiales... todo eso se va a reducir. Hay que sumar el capítulo de los gastos extra por la crisis, que incluye el plan de reconstrucción de 28 millones de euros. Y la incógnita de lo que costará compensar a concesionarias como el bus, la ciudad deportiva, la gestión del Multiusos y el gimnasio de La Aldehuela... que no han podido hacer explotación y que tienen asegurado el déficit de explotación.

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