La presencia de herbicida en el agua obliga a abastecer Cantalpino con cisternas

Las filtraciones de un herbicida de uso agrícola al acuífero del que se abastece el pueblo ha obligado a suministrar con camión cisterna porque el agua corriente no es apta para consumo humano.

Los mil habitantes de Cantalpino llevan varios días teniendo que coger agua de las cisternas que ha enviado la Diputación de Salamanca como medida de emergencia para paliar los problemas con el agua corriente. La localidad no tiene problemas de suministro por escasez, pero sí de calidad. El resultado, que el agua que sale del grifo no se puede beber.

 

El problema es la concentración de metolacloro, cuyo principal uso es agrícola: es un herbicida. El nivel comprobado está por encima del máximo permitido y por lo tanto no se recomienda el agua para consumo humano. El terreno arenoso de Cantalpino y el ascenso del nivel freático ha hecho que este herbicida se filtre hasta el acuífero del que se nutre la localidad para su suministro de agua potable. La situación la dio a conocer el propio Ayuntamiento el pasado día 15 de septiembre con un bando y la ha denunciado Ecologistas en Acción.

 

De momento la solución es el aprovisionamiento de agua con un camión cisterna que ha puesto la Diputación de Salamanca. El camión empezó a visitar el municipio el día 15 de septiembre y acude cada día de 9.00 a 13.00 horas y de 16.00 a 18.00 horas al punto de recogida, fijado en el almacén municipal; los sábado sólo van por la mañana. El Ayuntamiento está analizando diariamente el agua de la red de suministro para comprobar si la concentración de metolacloro baja hasta niveles admisibles. Se avisará a la población cuando se pueda beber del grifo, pero mientras tanto hay que recurrir al camión cisterna.