La polémica que amenaza ruina y lío por un edificio neobarroco en Salamanca
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La polémica que amenaza ruina y lío por un edificio neobarroco en Salamanca

La villa neobarroca de la avenida de Italia. Foto: F. Oliva

La propiedad quiere una restitución tipológica: poder derribar y reconstruir con sus caracterísitas, pero el ayuntamiento se opone.

La polémica por el estado de la antigua villa de la avenida de Italia, un edificio protegido muy característico de la zona, se aviva con un lío que se suma a la amenaza de ruina que sufre la construcción desde hace años. El edificio, de 1926 y en situación precaria desde 2012, tiene una protección que no ha impedido el abandono que ha llevado su conservación a un aparente callejón sin salida.

 

Este edificio es una de las muchas ruinas que hay en el centro de Salamanca, situación que afecta a construcciones 'nobles'. Y resulta llamativo que esta vez hay una negativa del Ayuntamiento de Salamanca a declarar la ruina y que sea la propiedad la que la solicite. La diferencia es que esa declaración permitiría el derribo y reconstrucción de un edificio notable y protegido, frente a la obligación de conservar que rige mientras no haya ruina oficial.

 

La villa de la avenida de Italia, un edificio de estilo neobarroco, es un ejemplo de arquitectura interesante y único en la ciudad. Hace años que su estado es lamentable y la controversia jurídico-legal iniciada entre el ayuntamiento y sus propietarios desde 2015 no ha ayudado. La propiedad, que adquirió el inmueble ya en muy mal estado, apuesta por una restitución tipológica de la villa, es decir, derribar y reconstruir con sus mismas características. Para ello necesita una declaración de ruina que el ayuntamiento ha denegado en el pasado, ya que se trata de un edificio con protección, y el consistorio pide obras de conservación.

 

Al parecer, el coste de su arreglo conforme a las obligaciones de conservación supera ampliamente el valor de reposición y por eso su dueño, Promociones Arsenio, SA, ha pedido la declaración de ruina. Para enredar más la cuestión, la promotora ha difundido un comunicado asegurando que la alcaldía podría incurrir en un delito de malversación de fondos públicos de entre medio millón y un millón de euros como consecuencia de asumir con fondos del Ayuntamiento costes de conservación.

 

El ayuntamiento, por su parte, explica que "en relación con este expediente y con cualquier otro de urbanismo, adoptará los acuerdos y llevará a cabo las actuaciones que determinen los técnicos municipales, y ejecutándolos siempre conforme a la legislación urbanística. En su caso, con informe también de la Comisión Técnico Artística, que ha conocido ya en diversas ocasiones el asunto referenciado"

 

Según la promotora, el edificio además de presentar un estado ruinoso, está construido a tres metros sobre la rasante de la calle, asentado en un terreno arenoso arcilloso y con la existencia bajo rasante de bolsas de agua, las cuales comprometen su estabilidad. Asegura que, con estos conocimientos, acreditados en los informes geotécnicos solicitados por la propiedad, ésta presentó al Ayuntamiento ya en 2018 la solución que consideraba más razonable: la restitución tipológica integral del edificio, que por ahora se ha denegado. Una solución que, dice la promotora, la Comisión Técnico-Artística y la Comisión de Fomento del Ayuntamiento consideraron como la mejor y a la que el Ayuntamiento se opone y propone en su lugar unas obras de conservación de la
ruina que implican que sea el Ayuntamiento el que deba asumir los costes.

 

Exterior igual y garajes

La propiedad asegura que con la solución d ela restauración tipológica, querían subsanados todos los problemas que presenta el edificio, en especial su "muy deficiente cimentación", que el aspecto exterior del nuevo edificio sería idéntico al original, salvaguardando todos los valores
catalogados, y que se se garantizaría que el edificio cumplirá con el Código Técnico de la Edificación. El proyecto incluye la construcción de los sótanos de garaje con los que se aminora, en parte, el déficit de plazas de garaje en la zona.

 

A finales de 2016, la Asociación “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio” presentó alegaciones contra el expediente de declaración de ruina para el inmueble y advertía sobre la dilatada tramitación de los requerimientos para que un edificio subsane las deficiencias. Y es que ya en junio de 2012 los técnicos municipales constataron el agravamiento al carecer el inmueble de mantenimiento y limpieza, pero en ese tiempo ni la propiedad ni el Consistorio llegarona intervenir para detener el progresivo deterioro. Únicamente se han presentado proyectos, se han ido cumpliendo los diferentes trámites e incluso el actual propietario -que lo es desde 2015- ha mallado la fachada para evitar que los desprendimientos afecten a la vía pública.

 

"El estado actual del edificio se deriva del incumplimiento de las obligaciones de conservación de los anteriores propietarios y de la dejación voluntaria de funciones y responsabilidades por parte del Ayuntamiento de Salamanca al incumplir con las obligaciones de la Administración; si bien la declaración de ruina es una medida improcedente y desproporcionada que pretende conseguir la destrucción del edificio y, por tanto, del patrimonio edificado de Salamanca obviando actuaciones previas que pudieran ser suficientes para salvaguardarlo", aseguraron desde la asociación Ciudadanos en Defensa del Patrimonio.