La polémica en las obras de la iglesia supone la pérdida de 300.000 euros

Proyecto. Corresponde al programa Arquimilenios de la Junta de Castilla y León, y trata de poner en valor el conjunto arquitectónico del siglo XVI. Conflicto. La parroquia se niega al derribo de la sacristía
m. corral
La negativa de la parroquia de Vitigudino a la demolición de la sacristía, en el proyecto Arquimilenios de la Junta para la restauración de la iglesia, podría ocasionar la pérdida de una inversión que supera los 300.000 euros.

Según fuentes a las que ha tenido acceso este diario, en próximos días responsables de la Junta de Castilla y León propondrán de nuevo el proyecto para que sea aceptado por el Obispado de Salamanca, de no concretarse, el proyecto Arquimilenios podría acabar en la iglesia de la localidad de Rágama.

El conflicto entre técnicos y parroquianos surge por la negativa de estos últimos a que la sacristía sea demolida para dotar al conjunto arquitectónico del templo, en advocación a San Nicolás de Bari, de la imagen que merece una estructura que data del siglo XVI, levantada con piedra de sillería y cuya construcción se le otorga a la saga de canteros Los Lanestrosa.

La sacristía no pertenece al conjunto original, pues su construcción se realizó posterior y en dos fases, y por tanto destaca de la traza de la iglesia afeando el conjunto arquitectónico, lo cual ha sido considerado desde siempre por la mayoría de los vecinos como un mero pegote.

Es por ello, que la Sacristía no presenta traba con los sillares de la nave, y por tanto no implica riesgo alguno su demolición. La ampliación de la sacristía original es uno de los elementos añadidos que por su diseño contemporáneo daña sensiblemente la imagen del conjunto primigenio, ensombreciendo por ello la obra realizada por Los Lanestrosa.

En un primer momento la propuesta de los técnicos consistía en el soterrado de la sacristía, quedando en una cota de semi sótano con respecto a la nave principal, lo que conllevaba el vaciado en esta zona; pero finalmente no fue aceptado por la Junta. Por este motivo, el Gobierno regional se comprometió a la cesión de un local para uso de la parroquia en la zona Afueras de Santa Ana, además de la construcción de una nueva sacristía que se ubicaría en el ala derecha del crucero de la nave del templo y que no distorsionaría el proyecto por ser realizada enteramente con madera. Sería pues, “una sacristía más integrada, liviana y que no desentonaría con el resto de la nave”, aseguran los técnicos.

Estas propuestas, consensuadas entre los técnicos de la Junta y el técnico del proyecto, José Ángel Mateos, han sido inicialmente rechazadas por la parroquia, por lo que en breves días se procederá a un último intento de negociación por parte del secretario territorial de la Administración regional en Salamanca. De no llegar a este acuerdo el proyecto Arquimilenios será trasladado a otro municipio.

Otra de las concesiones de la Junta al proyecto primigenio es la rehabilitación de la conocida como capilla de las Ánimas y el artesonado. Junto a estas actuaciones, en el atrio se efectuará la recuperación de los capiteles, al menos 13 de ellos desparecidos, se repondrán los remates y se recolocarán todas las piedras. Una situación similar ya se produjo hace varios años y la negativa entonces de la parroquia obligó a que la Junta apostase por otro lugar.