La peatonalización de la calle Ancha cierra un poco más el acceso de vehículos al casco histórico
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La peatonalización de la calle Ancha cierra un poco más el acceso de vehículos al casco histórico

Señal de límite 20 recientemente instalado en la calle Ancha.

La nueva urbanización de la calle limitará el acceso y afectará a la subida hacia Fonseca. 

La conversión de la calle Ancha en peatonal, y las restricciones a la circulación de vehículos que lleva aparejada, suponen un paso más en la estrategia de peatonalización marcada por el plan de movilidad aprobado en 2013 que, lentamente, va completando las actuaciones previstas. Con esta nueva medida, se completa otro de los seis ejes que se pretendía peatonalizar a corto plazo, pero todavía quedan algunos por completar, aunque las posibilidades de acceder y circular en vehículo por el centro histórico son ya muy escasas.

 

La actuación va más allá de las limitaciones de velocidad impuestas hace unos años como paso previo y las restricciones de circulación en calle Ancha afectarán también al tráfico que tenga la calle Ramón y Cajal, la subida empedrada hacia Fonseca. La actuación en esta calle elimina una de las entradas que quedaban hacia el 'cogollo' del centro histórico, próxima a La Purísima, el palacio de Monterrey y la Plaza Mayor.

 

Según la redacción del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de Salamanca, aprobado en 2013, en materia de peatonalizaciones el objetivo a corto plazo peatonalizar "el ámbito en que se concentran el mayor número de atractores turísticos así como las calles de vida comercial más activa, como medida de mejora de la calidad urbana y fomento de la actividad económica y turística en la zona central". Se trata de la 'pastilla central' incluida entre los ejes longitudinales Crespo Rascón – Bordadores – Ancha – Vaguada de la Palma y Azafranal – Pozo Amarillo – San Pablo.

 

A día de hoy, son dos los ejes que están sin peatonalizar. Por un lado, el que arranca en la Plaza de la Merced, recorre la calle Veracruz y la Bajada de Tentenecio hasta Rector Esperabé; ya han quedado limitados los accesos a Trilingüe y Las Mazas, pero por aquí se puede circular. A este recorrido se llega por la Vaguada de la Palma, subiendo por el Palacio de Congresos. Y por otro, el que permite cruzar el centro histórico desde el Mercado Central por las calles Quintana, Juan del Rey, Prado e Íscar Peyra; ambos ejes cuentan con plataforma única vehículos/peatones, pero por todavía se puede circular libremente. El resto están, en todo o en parte, peatonalizados. 

 

Estos trayectos están limitados en accesos y velocidades, y lo estarán más en una siguiente fase. A medio plazo se propone completar el ámbito anterior hacia la Gran Vía, Rosario y Paseo Canalejas, incorporando la zona comprendida entre Ramón y Cajal, Plaza de la Fuente y el Paseo de Carmelitas. Será entonces cuando se peatonalice el último tramo de Íscar Peyra hasta el Campo de San Francisco, y el tramo Sur de Pozo Amarillo por San Pablo hasta los Dominicos.

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