La paciencia de la selección española acaba con Montenegro (63-76)

Después de sufrir durante 30 minutos, el equipo dirigido por el salmantino José Ignacio Hernández volvió a demostrar su excelencia baloncestística para imponerse por 63 a 76 gracias a un demoledor parcial final de 2-24
España logró esta tarde una complicada victoria frente a Montenegro por 63 a 76. El que será rival la próxima semana en Polonia demostró muchas de las armas que le convierten en peligroso y durante 30 minutos dominó el partido. Sin embargo bastaron 10 minutos para cambiar la historia del encuentro, un brutal parcial

España acusó un mal arranque donde tuvo problemas para anotar y sólo Torrens y Montañana (ellas dos sumaron 15 de los 19 primeros puntos del equipo) parecían encontrar la fórmula para romper la defensa montenegrina. Primero fuero Jelena Dubgevic (20 puntos) y luego Milica Jovanovic e Iva Perovanovic (12 puntos y cinco rebotes) quienes castigaron la pintura española.

Anna Montañana y Elisa Aguilar quisieron cambiar la dinámica del choque en el segundo cuarto, pero la defensa seguía sin funcionar. El lógico cansancio en las piernas se hacía notar ya fuera en las acciones individuales de Montenegro o a la hora de cerrar el rebote (las balcánicas dominaron 19 por 11 al descanso).

España no iba a modificar su plan de trabajo por un resultado adverso y siguió rotando a sus jugadoras. Sólo Alba Torrens se colaba entre las cinco jugadoras que más minutos habían disputado en la primera mitad. Los amistosos como el de Montenegro son para probar sistemas y jugadoras en pista, el resultado importa pero no es resolutivo para valorar el trabajo realizado.

En la segunda mitad el equipo siguió creyendo en la victoria pero se encontró con una dificultad añadida: el propio estilo de partido. Acostumbrada a un ritmo mucho más alto donde la velocidad de las jugadoras de perímetro imponen su ley, Montenegro hizo el partido que mejor le convenía y a cortó mucho el juego al mínimo atisbo de reacción española.

Pero como el sabio buscador que encuentra oro en su paciencia, España no perdió su fe en el partido y, sobre todo en su trabajo. Las rotaciones siguieron y por fin dieron con un quinteto que cambió la cara al partido. Con Montañana en pista (22 puntos para el sustento anotador durante todo el choque), Elisa Aguilar (11 puntos y cuatro rebotes) y Alba Torrens (19 cuatro rebotes y cuatro asistencias) formaron un triángulo mágico que logró 13 puntos consecutivos. Anotación que golpeó duramente a Montenegro; en sólo cuatro minutos su trabajo de 30 quedaba en nada con un parcial 2-13.

El premio al saber estar en la pista y la fe en la defensa fue el triunfo. España aprendió a sufrir con un partido adverso y esa es una lección que ningún resultado te da. Se lleva en la mentalidad de las jugadoras y la de las jugadoras sigue estando a prueba de bombas.

63.- Montenegro (23-17-17-6): Murphy (8), De Forge (8), Dubgevic (20), Baletic (8), Perovanovic (12), -cinco inicial- Turcinovic (-), Vujadinovic (0), Knezevic (0), Jovanovic (4), Popovic (3), Culafic (-).

76.- España (19-14-17-26): Palau (2), Xargay (2), Torrens (19), Nicholls (5) , Lima (2), -cinco inicial-, Montañana (22), Pascua (2), Ouviña (2), Domínguez (2), Cruz (5), Aguilar (11), Pina (0).

Árbitros: Durmusçan, T., Özel, S., Sentuna, N.