La otra curva preocupante de Salamanca: pierde otro millar de habitantes en un año y 20.000 en una década
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La otra curva preocupante de Salamanca: pierde otro millar de habitantes en un año y 20.000 en una década

La provincia pierde casi 1.200 habitantes en el último año por la baja natalidad, la alta mortalidad y la marcha de salmantinos a otras provincias que no se compensa con la llegada de extranjeros.

El descenso poblacional a los infiernos de Salamanca no se detiene. En el último año, la provincia ha perdido otro millar largo de habitantes producto de la baja natalidad y de una mortalidad que dobla el número de nacimientos, y que no se compensa con los fenómenos migratorios: de hecho, el saldo migratorio interior de Salamanca es de casi 900 habitantes menos en 2019 y solo la migración extranjera, con más llegadas que salidas (saldo positivo de 1.800 personas en 2019) contrarresta la situación. Y 2020 no será mejor: el impacto de la pandemia, con un 50% más de mortalidad en Salamanca, hundirá todavía más el saldo poblacional.

 

Según los datos del INE, a 1 de enero de 2020 la provincia suma 331.048 habitantes, un nuevo mínimo histórico. Son 1.186 habitantes menos en un año de modo que la pérdida de población se ralentiza un poco, pero es que la provincia ha perdido casi 20.000 habitantes en una década: 350.901 éramos el 1 de enero de 2010, ahora somos 19.853 habitantes menos. La curva del gráfico inferior describe la situación en los últimos diez años: bajada constante, a menor ritmo en los últimos años.

 

 

Un año más, los nacimientos están muy por debajo de los fallecimientos en Salamanca. Según los datos del INE, durante el año 2019 se registraron 1.933 nacimientos, mientras que fueron 4.045 las defunciones; la primera es la cifra más baja de la historia y la segunda, una de las más altas. El resultado, uno de los peores saldos vegetativos de Castilla y León: fue negativo en todas las provincias con León en el peor balance, con 3.782 fallecimientos más que nacimientos, seguida de Salamanca, con 2.112, y Zamora, con 1.868.

 

Cuando el año que viene por estas fechas se conozcan las cifras oficiales de defunciones en la provincia, saldrá a la luz el efecto real de la pandemia en la mortalidad. Sin embargo, ya hay cosas que podemos saber. Este mismo jueves el INE desvelaba que la mortalidad entre enero y mayo en la provincia subió casi un 50% uno de los mayores aumentos del país.

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