La oposición impide que el Ayuntamiento cargue con 2 millones de euros del arreglo de las piscinas

Usuarios en una piscina municipal.

El equipo de Gobierno quería aprobar por urgencia el pago de dos millones de euros para arreglar desperfectos. La factura no la quería asumir la anterior concesionaria, pero los grupos de la oposición creen que se le podría haber exigido y piden más informes para asumir el coste.

Los tres grupos de la oposición han dado al traste con las intenciones del equipo de Gobierno de cargar con un coste extra de dos millones de euros para sufragar el arreglo de las piscinas municipales. La cantidad es la diferencia entre lo que supuestamente había que hacer para dejarlas en perfecto estado una vez han cambiado de gestión y lo que la nueva empresa concesionaria calcula: un informe pericial dice que los arreglos costará dos millones y la reciente concesionaria lo eleva a cuatro.

 

El equipo de Gobierno ha llevado por urgencia esta cuestión a una comisión informativa esta mañana, la de Medio Ambiente, una de las presididas por Ciudadanos (con Fernando Castaño al frente). La intención era aprobar esa disposición presupuestaria y que fueran las arcas municipales corrieran con el gasto, pero se ha encontrado con la negativa unánime de los tres grupos de la oposición. Según ha explicado el propio Castaño, existen muchas dudas sobre a quién corresponde el pago: si a la anterior concesionaria, Eulen, que habría dejado sin hacer las obras alegando que no le correspondían porque no eran mantenimiento o si el Ayuntamiento había favorecido esta postura al no exigir estas obras.

 

Al final, el equipo de Gobierno ha tenido que dejar el asunto sobre la mesa ante los reproches de la oposición. Los portavoces han lamentado que este tipo de asuntos, de una gran cuantía económica, lleguen a las comisiones de manera urgente, con muy poco tiempo para estudiar la cuantiosa documentación y sin que haya informes suficientes para sustentar una decisión tan trascendente y gravosa para las arcas públicas.

 

 

El cambio de empresa concesionaria en las piscinas ya generó a comienzos de años numerosos problemas a los usuarios, ya que la nueva responsable se vio con dificultades para la renovación de carnés al no contar con información de su antecesora. Esto generó numerosas colas en las oficinas de la piscina de Garrido, donde se gestionaban. El nuevo contrato incluye también el proyecto de cubrir la piscina de San José.

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