La obligación de poner puntos de recarga afectará en Salamanca a no más de tres gasolineras
Cyl dots mini

La obligación de poner puntos de recarga afectará en Salamanca a no más de tres gasolineras

Surtidor con la nueva etiqueta identificativa del gasóleo A.

Un decreto del Gobierno para 'descarbonizar' la economía obligará a las gasolineras que más vendan a poner puntos de recarga de eléctricos: cuestan 100.000 euros y afectará a pocas en Salamanca.

El plan que ha presentado el Gobierno para una España energéticamente más 'limpia' afectan a múltiples ámbitos, desde el transporte a la vivienda, y van a tener consecuencias directas en algunas actividades. Es el caso del negocio de las gasolineras, que van a estar obligadas a tener, además de surtidores de gasóleo y gasolina, puntos de recarga para ampliar la red de electrolineras y facilitar la expansión que se pretende del vehículo eléctrico: la apuesta es que no haya vehículos contaminantes circulando en 2050  y dejar de vender coches de gasolina, gasóleo e incluso híbridos a partir de 2040.

 

En concreto, el borrador apuesta porque el parque de turismos y vehículos comerciales que circule por las carreteras no emita CO2 en 2050 y para ello, diez años antes no se permitirá en España la matriculación y venta de vehículos que emitan CO2, lo que incluye a los de gasolina y diésel, pero también a los híbridos. Solo se libran los vehículos históricos, que sí podrán circular siempre y cuando no se utilicen con fines comerciales. Para ello será necesaria una gran red de puntos de recarga para asegurar la autonomía de viaje de los nuevos vehículos, y esa red es por ahora inexistente. En provincias como Salamanca, la vida de un coche eléctrico es complicada: no hay prácticamente ningún punto de gestión pública y son pocos los de tipo privado. Con el nuevo plan del Gobierno, en pocos meses se sumarán 2-3 electrolineras en las actuales gasolineras.

 

Para ello, se apuesta por ampliar la red de electrolineras, para que se sumen a los miles de puntos de recarga que se van a instalar en lugares públicos y establecimientos de todo tipo. Las gasolineras deberán presentar al Gobierno un plan para instalar infraestructuras de recarga eléctrica de potencia igual o superior a 22 kW que además se deberán abastecer con renovables. Para ello dispondrán de un plazo que va de nueve a quince meses en función de su volumen de ventas.

 

En concreto, las 1.200 gasolineras que más carburante venden estarán obligadas a poner puntos de recarga; son una pequeña parte de las 11.495 estaciones de venta de carburante que hay repartidas por España. Las que venden 10 millones de litros tendrán nueve meses a partir de que se apruebe el decreto para poner, al menos, un punto de recarga; estas están en grandes ciudades y autovías con mucho tráfico. Las que facturan menos, entre 5 y 10 millones de litros, tendrán 27 meses para poner un punto de suministro de coche eléctrico. Este plazo también regirá para las gasolineras que más vendan en las provincias donde ninguna estación facture cinco millones de litros al año. También estarán afectadas las gasolineras en tramos de autopista con mucho tráfico.

 

En el caso de Salamanca, las afectadas son muy pocas. En toda la provincia se venden unos 30 millones de litros de carburante de automoción al año, entre gasolinas 95 y 98 octanos y gasóleo A que se reparten entre 90 estaciones de servicio. Según fuentes del sector, no más de tres estaciones de servicio facturan lo suficiente para entrar dentro de las exigencias del Gobierno, y esas serán las nuevas electrolineras que se sumarán a la escasa red salmantina.

 

Según el sector de las estaciones de servicio, poner un punto de recarga para eléctricos que cumpla con las exigencias del proyecto de decreto (22 kW que se abastezca con renovables y permita cargar en 20 minutos) cuesta unos 100.000 euros.