La nula rentabilidad hunde al ovino

El censo se ha reducido un 16% desde el año 2009 y cada vez son más los ganaderos que cierran la puerta de su explotación o reducen su cabaña.

El sector del ovino en la provincia de Salamanca está sufriendo una crisis sin precedentes que lleva cada día a más ganaderos a cerrar la puerta de su explotación y vender sus ovejas a los mataderos o reducir a la mitad sus rebaños porque pierden mucho dinero.


Así lo indican muchos productores afectados, que ven como el dinero que les cuesta alimentar una oveja no recibe beneficio con un lo que vale un lechazo. “Cada día te enteras de un caso nuevo. Los ganaderos ya estamos cansados de perder dinero en este sector y muchos han cerrados su explotación porque no pueden hacer frente a los gastos. Otros, disminuyen el censo a la mitad o menos”.

 

Ésta es la opinión de Celestino Martín, ganadero de ovino de la provincia, pero es solo una de las muchas voces que reclaman ayudas a gritos porque no pueden sostener un negocio que no da dinero. Y eso que muchos productores optan por dejar a las ovejas en extensivo hasta poco más de un mes antes del parto que se alimentan con pienso para intentar perder el menor dinero posible, “pero ni aun así se puede”.

 

De hecho, y según los datos de la consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León, el censo de ovino en la provincia de Salamanca ha disminuido un 16% desde el año 2009 hasta la actualidad, pasando de las 535.220 animales a 454.690, con una tendencia a la baja en cada uno de los años. Además, a este censo se le suma también el caprino, que también vive una situación dramática.

 

Y según las previsiones que señalan los ganaderos, este censo disminuirá mucho más en este año 2013 porque los ganaderos no consiguen rentabilidad y tan solo van a quedar los propios pastores porque ellos cuidan la ganado ya que “es sector no da para tener mano de obra contratada”. El ovino sigue así su particular Vía Crucis…