La nueva Vaguada de la Palma: ni un banco en 5.000 metros de granito

El Ayuntamiento presenta la nueva Vaguada de la Palma como un ejemplo de "ciudad más habitable, accesible y confortable" pese a que ha perdido sombras y carece de bancos o zonas para sentarse. El espacio central, totalmente liso, es un gran desierto granítico.

Después de varios meses de obras, y con algo de retraso sobre la fecha tope, la Vaguada de la Palma ya muestra su nueva urbanización que ha costado casi 400.000 euros. En su día, se anunció la reparación de todo el pavimento de la zona, en muy mal estado. Sin embargo, al final lo que se ha hecho es una reforma que, como atestiguan las fotos, ha convertido este lugar en un nuevo ejemplo de urbanismo 'duro', con predominio del granito, ni un solo banco y sin apenas sombras ni zonas verdes. De hecho, estos dos últimos elementos han retrocedido con respecto a lo que había antes de que empezara la obra.

 

Según ha explicado el Ayuntamiento, esta obra se enmarca en "el compromiso del alcalde de Salamanca de impulsar el urbanismo de lo cotidiano facilitando la vida diaria de los vecinos y haciendo una ciudad más habitable, accesible y confortable dando respuesta a las demandas de los barrios". Sin embargo, y a tenor de resultado, habrá que ver cuánto de accesible, confortable y habitable resulta el espacio en su nueva configuración.

 

Según el Ayuntamiento, se ha pavimentado una superficie de 5.412,6 metros cuadrados con granito de diferentes acabados (entre la plaza central y aceras), se han instalado 23 puntos de luz con tecnología LED, y césped en los parterres, aunque en algunas zonas todavía está creciendo. Además, se han arreglado aceras y conducciones. Tras la obra, el lugar ha quedado totalmente diáfano y ha perdido la practicidad de las estructuras que servían para sentarse y protegerse, y que han sido eliminadas (se pueden ver en la foto inferior). Esta estructura presentaba algunas zonas verdes alrededor, que ahora se han sustituido por granito; se han colocado también pequeños árboles en su perímetro.

 

Las estructuras eliminadas en la zona central de la Vaguada de la Palma.

 

El lugar es ahora una planicie de granito totalmente lisa, ya que también ha perdido las pequeñas escaleras que acotaban un espacio central, que ha quedado en un solo nivel. Y salvo que la presencia este lunes de dos concejales se haya producido antes de terminar la obra (que se anuncia finalizada), la nueva plaza además ha perdido todos los bancos que había a su alrededor.

 

Así que la nueva plaza, que es lo que más cambia, parece ahora lista para acoger eventos como el mercado medieval que se celebra en septiembre, que a partir de ahora ya no tiene obstáculos para su instalación. Sin bancos, con menos sombras y más piedra no parece el lugar más habitable, por ejemplo, ahora que llega el calor.

 

Los contenedores se acumulaban en uno de los extremos de la plaza central.

 

El entorno ya estaba pavimentado en granito y lo único que se ha hecho ha sido cambiar toda las losas que estaban rotas, producto del paso de los camiones hacia el palacio de congresos o para dejar y coger los muchos contenedores que había en una de las esquinas y que, de momento, parece que no volverán a estar en plena Vaguada.