La nueva forma de ir al médico en Salamanca: cuando sí y cuándo no podemos ir al centro de salud
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La nueva forma de ir al médico en Salamanca: cuando sí y cuándo no podemos ir al centro de salud

Sanidad prepara el protocolo que se aplicará a partir de este mes de mayo para regresar a las consultas presenciales: el paciente podrá elegir, pero se introducen criterios de buen uso y el médico manda.

Los centros de salud y consultorios de Salamanca han estado 'cerrados' durante los largos meses de la pandemia. La presencia del virus, de forma muy virulenta en algunas épocas, expulsó a los pacientes de las consultas ya que no se podía ir a voluntad, sino estrictamente cuando lo decidiera el médico. Durante meses, el teléfono fue la única forma de contactar y, llegado el caso, conseguir una cita presencial con el médico de cabecera o la enfermera, porque consultas cara a cara ha habido, pero con ese filtro telefónico y filtro Covid, y muy restringidas.

 

Ahora, eso va a cambiar. Será como tarde a partir del día 1 de junio cuando se ponga en marcha el nuevo protocolo para las consultas a demanda, es decir, las citas con el médico como se han conocido toda la vida. Vuelve por tanto la consulta presencial, pero será diferente a lo que conocíamos. La base, el buen uso de los recursos.

 

Pedir cita

La petición de cita va a ser como la conocíamos: presencial (en recepción), por teléfono o a través de la Sacyl Conecta para solicitar cita con médico de cabecera o enfermera. En ese momento, el paciente podrá elegir si quiere la cita presencial o telefónica/telemática. A partir de ahí, toma el mando el médico.

 

El médico decide

En este momento, se hace un filtro previo por teléfono entre el paciente y su médico y se dan consultas presenciales en función de la situación y de la valoración telefónica previa. El paciente pide, pero la decisión final la tiene el médico, que puede recomendar una cita presencial incluso en atenciones que no estén recomendadas.

 

Límite 50% presencial

Primer cambio: se dará como máximo un 50% de consultas presenciales y la otra mitad exclusivamente por teléfono. El reparto del porcentaje puede variar según las circunstancias hasta ser el 100% a distancia o el 100% presencial. Se hace para evitar aglomeraciones: se alternarán citas presenciales con citas no presenciales. Hay que recordar que la presencia en espacios sigue estando limitada. Actualmente el 30% de las consultas ya son presenciales tras el filtro y ahora se amplía.

 

Para qué podemos ir...

Sanidad recomienda un ejercicio de sensatez a la hora de pedir cita con el médico y que sea presencial. Se da prioridad para la atención presencial a los problemas de salud nuevos, el empeoramiento de una enfermedad, las curas o administración de dosis o si el médico nos lo indica así porque quiere tener consulta presencial por el tipo de dolencia.

 

Y para qué no debemos ir...

El paciente puede solicitar el tipo de atención que desee, pero Sacyl ha señalado una serie de consultas para las que es recomendable no acudir y pedir una consulta telefónica: recoger resultados de una prueba, ser informado de una consulta interna, dudas sobre medicación, cuidados, recetas, solicitud de justificantes o informes, llamadas de seguimientos de un paciente...

No se debe pedir cita presencial o acudir a centro de salud si los síntomas son sospechosos de infección por COVID.

 

El protocolo

El protocolo aprobado por la Consejería de Sanidad establece que en todos los equipos de Atención Primaria se crearán agendas con huecos ofertados a demanda del paciente. Así, la agenda de los médicos de Familia ofrecerá huecos a demanda del paciente durante una serie de horas que estará en función de su cupo asignado, municipios que atienda y presión asistencial media.

 

El número de huecos a demanda que oferte la agenda diaria de cada profesional estará en relación con su presión asistencial media, no superando los 34 pacientes en condiciones ordinarias. Eso sí, dicha cifra se podría incrementar en un 10-20 % en situaciones de necesidad y para evitar demoras (cobertura de ausencias, aumento puntual de demanda en épocas de gripe, por ejemplo).

 

El resto de la jornada laboral será para la realización de las consultas programadas que haya planificado cada profesional, así como otras actividades docentes, de investigación y reuniones de equipo.

 

En cuanto a la agenda de la enfermera de Familia, se advierte en primer lugar que el tiempo a determinar para cada hueco es variable por la diversidad de procedimientos realizados por enfermería. En el caso de la demanda se plantea como adecuado ofertar huecos de siete u ocho minutos, ya que aquellos que pueden requerir mayor tiempo de asistencia serán en su mayoría concertados por el profesional.

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