La 'nueva' Feria de Día tiene la mitad de casetas que en 2015 y no atrae a los bares con terraza
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La 'nueva' Feria de Día tiene la mitad de casetas que en 2015 y no atrae a los bares con terraza

Julio López, concejal de turismo y cultura, y el presidente de la asociación de hostelería, Alain Saldaña.

Las renuncias de hosteleros que tenían concedida caseta reducen la participación: de 60 previstas a 48. La feria tenía 97 bares en 2015. Sólo quince bares optan por la modalidad de caseta en terraza. 

El nuevo modelo de la Feria de Día debía revitalizar lo que ha sido una parte consustancial de las Ferias y Fiestas, pero de momento los números y las primeras sensaciones no acompañan al cambio. Se queda con sólo 48 casetas, lejos de lo esperado, incluso teniendo en cuenta que uno de los objetivos era reducir número. Tampoco hay garantías para ofrecer más calidad en los pinchos, uno de los giros pendientes y que se intentó ya en 2016 bajando el número de pinchos y con un 'toque' a los que no cumplían normas.

 

El problema es que el motor de la feria, los hosteleros, han dado la espalda al cambio de formato auspiciado directamente por la concejalía de Turismo al alimón con la asociación de hostelería, con falta de interés, descontento e incluso renuncias de negocios que tenían concedida licencia. ¿Un fracaso? Puede ser. Al menos, sí una situación que tendrá que evaluar el concejal del área, Julio López.

 

Según los datos oficiales, van a ser 48 las repartidas por toda Salamanca, de las cuales 33 estarán en tres zonas fijas: La Alamedilla, plaza de Los Bandos y San Juan. Uno de los objetivos evidentes del nuevo modelo era reducir su número, pero la cifra a la que se aspiraba estaba en torno a 60 en total. Es muy inferior a la del año pasado, cuando fueron 71, todavía con el sistema de casetas en varias zonas; ya en 2017 se eliminaron seis de estas zonas. Pero es que en 2016 hubo 83 y en 2015 eran nada menos que 98: ahora son la mitad.

 

 

El efecto de los cambios

 

La cifra final es producto, primero, de haber dejado fuera a numerosos bares. Sólo podían optar a participar los establecimientos de hostelería con licencia C (bares-cafetería) y D (restaurantes). Quedaban excluidos los bares de copas, que desde siempre han tenido su participación en la feria. Eso ha generado un importante descontento.

 

Pero es que, además, en las últimas semanas ha habido renuncias entre los que sí iban a participar. Cuando todo parecía cerrado, ayuntamiento y asociación hostelera anunciaban 52 casetas participantes; eso fue a principios de agosto: menos de un mes después hay todavía menos, 48, muy lejos de las 60 que se pensaban.

 

El motivo, las renuncias de establecimientos que tenían concedida licencia y que no han visto claro el nuevo modelo, en concreto, por los riesgos de no poder cocinar en la caseta; la nueva normativa establecía que sólo podrían cocinar los titular de casetas en las tres zonas fijas, pero los que optaran por la modalidad individual no podían hacerlo. Cocinar in situ es una garantía de sanidad, y sin poder hacerlo se asumen riesgos. Entre las renuncias, las de establecimientos señeros de la Feria de Día y algunos de los que sorprendían con pinchos de calidad que no se pueden ofrecer sin cocina, algo que puede bajar el nivel culinario, algo que también se había criticado.

 

Pero uno de los mayores fiascos ha sido la nueva modalidad, que permitía poner caseta en la terraza de los establecimientos que la tuvieran. Era la principal novedad, pero no ha atraído a casi nadie. Sólo quince establecimientos tendrán terraza individual. Estarán en Plaza del Mercado, calle Clavel, calle Brocense, Rúa Mayor, Rector Lucena y Plaza del Oeste, muy dispersas.

 

 

Ruidos, dispersión, sanidad

 

El resultado final es un número de casetas muy inferior al habitual, y por debajo de lo esperado; es probable que eso reduzca de manera radical las molestias a vecinos, una de las principales quejas que el concejal quería atajar a toda costa en año preelectoral. Se ha decidido rebajar el volumen oficial de la música, y se pondrá celo en que se cumpla, y se acotan posibles problemas de suciedad o urinarios llenos a sólo tres zonas.

 

El modelo de caseta en la terraza individual no ha cuajado, en parte, por el impedimento de cocinar que ha echado para atrás a algunos por los riesgos sanitarios. Se ha dejado fuera a los bares de copas sin darles ninguna opción, con lo que muchos no sabrán que hacer con casetas compradas por mucho dinero. Y algunas bajas sensibles pueden acabar con buenas propuestas gastronómicas que se pedían para revitalizar la feria. Unos condicionantes a los que se enfrenta el nuevo modelo avalado por el concejal y la asociación oficialista, con el futuro de 25 años de Feria de Día en juego.