La nueva estación de autobuses: el cambio de la más olvidada puerta de entrada a Salamanca

Las esperadas obras en la estación de autobuses transformarán un recinto vetusto después de más de 40 años de uso y una década de retrasos en la que se ha desatendido este enclave. No estará lista, al menos, hasta 2019.

La estación de autobuses de Salamanca va a dar un cambio completo para el que ha habido que esperar más de 40 años desde que se construyó y una década desde que se anunció el proyecto, un retraso en el que todas las administraciones han puesto su granito de arena. Sólo así se explica la demora en renovar una instalación que es lo primero que ven miles de visitantes y salmantinos y que hace mucho tiempo que no está en condiciones. De hecho, Salamanca es la última capital de provincia que va a ver renovada su estación lo que, además, le costará dinero: la Junta dijo siempre que asumiría la totalidad del proyecto y el Ayuntamiento se ha empeñado en aportar su cuota de participación. Supone el arreglo de una de las puertas de acceso a la ciudad para estudiantes y turistas, que no había recibido las atenciones del transporte ferroviario.

 

El cambio va a ser notable como se puede observar en las fotografías de esta información, en las que se aprecia el estado actual y el aspecto que tendrá la estación tras la reforma. Las nuevas instalaciones tendrán la luz y la modernidad que le falta a las actuales, con avances como la zona wifi. Las obras arrancan este lunes con el derribo del muro trasero. A partir de ahí, arrancará el plazo para la ejecución de la nueva estación, que es de 18 meses para la construcción y otros seis meses para la puesta en funcionación de la instalación. La empresa adjudicataria ha ofrecido 3.464.896,09 euros, IVA excluido, que fue considerada la oferta económicamente más ventajosa; ha ofrecido 24 meses de garantía y el mismo plazo para la puesta en marcha. 

 

La estación de autobuses de Salamanca fue construida en el año 1975 por la Administración del Estado. La finalización de las obras no será antes de 2019 porque para durante 2017 sólo hubo partida presupuestaria para el proyecto, y la adjudicación de la obra llegó en el último trimestre. La dotación presupuestaria está prevista para 2018 y 2019, con lo que la nueva estación no estará terminada previsiblemente hasta finales de ese último año.

 

Para entonces, la estación llevará a sus espaldas casi 45 años de servicio sin reformas ni grandes actuaciones de mantenimiento. Algo que ha derivado en un estación de conservación deficiente y en una imagen que muchas capitales de provincia han dejado atrás. 

 

 

UNA PROMESA MUCHAS VECES RETRASADA

 

La ciudad lleva esperando diez años en los que se ha prometido su ejecución en dos procesos electorales, y en numerosas otras ocasiones, sin que llegara a hacerse realidad. Salamanca se ha quedado como la única capital de provincia sin una nueva estación y la que tiene es más vetusta que la de otras localidades menores.

 

Aunque hace tiempo que se habla de una necesaria puesta al día, la posibilidad se abrió en 2008 cuando la Junta incluyó por primera vez en las partidas de los presupuestos inversiones para la reforma de la estación; se consignaron más de 3 millones de euros para la obra y llegaron a ser 5,8 millones en un partida conjunta para reformar también la estación de Ávila. Los planes eran iniciar la actuación en 2011 y era una de las promesas con las que se presentó Alfonso Fernández Mañueco a las elecciones de aquel año, pero llegó la crisis y la Junta aparcó el proyecto de Salamanca al tiempo que se invertía en la de Ávila.

 

 

UN AÑO MÁS DE RETRASO Y PAGANDO

 

Además, la  nueva estación le costará dinero al Ayuntamiento porque el Alfonso Fernández Mañueco se empeñó en dar una subvención que la Junta no había pedido; es del 10% del coste, pero le permite atribuirse una cuota de participación. Lo resaltable es que, cuando Ávila estrenó su nueva estación, lo hizo sin poner un euro a pesar de que es un edificio de similar entidad y presupuesto que el que ahora se aborda en Salamanca, cuyo Ayuntamiento se ha empeñado en aportar dinero. En su día la Junta se comprometió a asumir la totalidad del proyecto ya que el área de transportes es de su competencia.

 

Además, en el trámite municipal se ha perdido un año completo de plazo: estaba previsto que se iniciaran las obras en 2016 y se inaugurara la estación en 2018, pero ahora será en 2019, año electoral. Entre otros motivos, el retraso se debe al cambio del proyecto y del convenio entre Ayuntamiento y Junta, a pesar de que se diferencian por unos pocos de euros.