"La Norma del Ibérico es parte de la ruina del ganadero"

La mesa de porcino acuerda una subida para el blanco y una repetición para el ibérico
"La Norma del Ibérico es parte de la ruina del ganadero". Así se expresó en su turno de palabra José Luis González, productor de la mesa de poricno, quien destacó que a la asfixia que vive el sector hay que sumarle este hecho porque "no es de recibo que se exija tanto y solo nosn cuesta dinero a nosotros".

Esta polémica tiene que ver con la petición de la industria de la carne de un cambio en esta norma para que sea más flexible, pero otras voces señalan que gran culpa la tienen las certificadoras al dar por buenos cerdos que no son de bellota.

En lo que se refiere a la mesa en sí, en el ibérico se produjo una repetición total de los precios debido a la estabilidad del mercado, que parece haberse desperezado un poco más, aunque la situación no es buena, aunque la escasez de materia prima por parte del industrial hace que se animen las operaciones.

Por su parte, el blanco sigue lanzado hacia arriba gracias a la exportación de producto a los países de la Unión Europea a través de Alemania, con una gran aceptación y un precio muy elevado y que seguirá así en próximas semanas.

Ante este hecho, la mesa decidió una subida de 0,04 euros para las tres categorías de cerdo (selecto, blanco y normal), 0,02 euros para las cerdas, dos euros para los lechones y una repetición para el tostón.

El Mercado se anima con menos animales
Por otro lado, el Mercado de Ganado contó con la presencia de 687 cabezas, menor nivel que en semanas pasadas, aspecto que provocó un aumento de las ventas, aunque el valor de las mismas se mantiene en los mismos niveles elevados de siempre.

El sector comprador reconoció una mejoría en el mercado pero demandó una repetición, mientras que los ganaderos pidieron 0,03 euros de subida para machos y hembras, decisión que se llevó a cabo, no sin la ya típica discusión entre Ricardo Escribano, quien defiende 'a muerte' a los ganaderos, y el presidente de la mesa, Eloy García, quienes no tienen muy buena relación, porque Ecribano es muy claro en sus planteamientos y defiende posturas que a lo mejor no gustan al presidente.