La 'nómina' de los salmantinos: 200 millones menos y 12.000 asalariados desaparecidos en diez años
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La 'nómina' de los salmantinos: 200 millones menos y 12.000 asalariados desaparecidos en diez años

Fotos: Arai Santana

Pese al ascenso del salario medio, la merma de 12.000 trabajadores mantiene lo que ingresan los empleados por debajo de los niveles de antes de la crisis.

Algo más de 2.400 millones de euros al año. Esto es lo que declaran los asalariados salmantinos en sus declaraciones de IRPF, una cifra abultada, pero que sigue por debajo de los mejores años a pesar del incremento del salario medio. El problema, que hay miles de trabajadores menos entre los empleados 'de base', los de nómina, y que los sueldos más habituales siguen siendo bajos.

 

Según los datos de la Agencia Tributaria,  los asalariados salmantinos totalizan unas nóminas de 2.429.537.878 euros. En total, la provincia tenía entonces 130.289 trabajadores en nómina y el sueldo medio fue de 18.647 euros. Estos son los últimos datos disponibles, correspondientes a la declaración de la Renta de 2018.

 

La cifra total, esos más de 2.429 millones de euros, está por encima de la alcanzada un año antes (algo más de 2.316 millones), pero todavía está lejos de los mejores años. La cifra récord data de las declaraciones del IRPF de 2008, cuando la 'nómina' total de la provincia fue de 2.608 millones de euros. En antes anteriores y posteriores rondó esa cifra, y después empezó a caer por culpa de la crisis y el paro, para empezar a recuperarse hace solo unos años. En todo caso, la nómina que declaran todos los asalariados de Salamanca juntos está 200 millones de euros por debajo de la de hace una década.

 

La explicación reside en la menor masa de trabajadores. Según las cifras de la Agencia Tributaria, Salamanca ha perdido 12.000 asalariados entre 2008 y 2018; hace una década había más de 142.000 salmantinos asalariados declarando sus nóminas en el IRPF. De este modo, y aunque el salario medio ha ido subiendo, todavía no compensa la merma de trabajadores en nómina. A ello hay que añadir que el paro y los sueldos en la crisis redujeron lo que cobraban los asalariados en global, y que ha tardado en recuperarse.