La mujer de Ignacio González acudió al ayuntamiento de Salamanca para la adjudicación de las guarderías

Fotomontaje de Mañueco, Ignacio González y una guardería de 'Mis Pollitos' en Salamanca

Las escuchas de la UCO destapan una llamada al ex presidente de la Comunidad de Madrid en la que su mujer, Lourdes Cavero, ha estado “con el que lleva una cosa de la Fundación de Cultura” y que de eso dependía “lo de las guarderías”, según informa en primicia eldiario.es.

La 'operación Lezo' sigue salpicando al ayuntamiento de Salamanca que dirige en minoría el alcalde Alfonso Fernández Mañueco, a quien ya implicó en esta trama de corrupción el ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, por el asunto de la adjudicación de guarderías.

 

El último escándalo lo ha destapado eldiario.es, quien informa en exclusiva sobre unas escuchas llevadas a cabo por el grupo de Delitos Contra la Administración de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre este asunto.

 

De ellas se desprende que Lourdes Cavero, mujer de Ignacio González, estuvo personalmente en el ayuntamiento de Salamanca para reunirse “con el que lleva una cosa de la Fundación de Cultura” y que de eso dependía “lo de las guarderías”. De hecho, y según la información publicada por eldiario.es, la detención de Ignacio González frustró la adjudicación a su esposa de las guarderías en Salamanca.

 

Asimismo, las escuchas de la UCO demuestran que Lourdes Cavero lo hizo tres meses antes. Exactamente el 8 de febrero, fecha en la que Cavero llama a su marido para decirle que ha estado viendo las guarderías y que están “impecables”. Esta circunstancia", según la OCU, pone de manifiesto la "participación de Lourdes Cavero en la puesta en marcha del negocio".

 

Asimismo, y según estas escuchas de la UCO, presentes en un informe del pasado 10 de abril, la mujer de Ignacio González, Lourdes Cavero, se reunió con un responsable de la Fundación de Cultura en el mes de febrero de 2017, meses antes de que se licitase el contrato de las guarderías. No en vano, y según esta información, la adjudicación de las guarderías se frustró por la detención del ex presidente de la Comunidad de Madrid, ya fuera de la cárcel tras abonar los 400.000 euros de fianza.

 

Según eldiario.es, el concurso se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el 23 de mayo, apenas un mes después de que González hubiese sido detenido (19 de abril) y que se hubiese llevado a cabo esta posible operación de corrupción en la que estaba implicada la salmantina y dueña del Grupo Mis Pollitos, Carmen Pazos.

 

Así, dos conversaciones entre Ignacio González y Lourdes Cavero revelan que trató de manera directa con el ayuntamiento de Salamanca la futura concesión de las guarderías. El pasado 1 de febrero de 2017, Lourdes Cavero llama a su marido y le dice que está “en el Ayuntamiento (de Salamanca)” y que ha estado “con el que lleva una cosa de la Fundación de Cultura o no sé qué, que es de lo que depende aquí lo de las guarderías”. De hecho, es la Fundación de Cultura y Saberes la que posteriormente (tres meses después de acudir Lourdes Cavero al Consistorio) licitaría ese contrato.

 

No hay que olvidar que Ignacio González ya implicó al Alfonso Fernández Mañueco en la 'operación Lezo' pese a que el alcalde en minoría, que tardó en dar explicaciones semanas, negó este hecho hasta tres veces en una comparecencia.

 

González y Cavero se habían asociado a finales del año 2016 con la salmantina y dueña del Grupo Mis Pollitos, Carmen Pazos, creando otra sociedad llamada Grupo Empresarial Chickies. Según eldiario.es, la UCO destaca que el objetivo parecía ser aflorar dinero B y que las relaciones de la socia de Cavero, Carmen Pazos, con políticos locales, era aparentemente la vía para conseguirlo en el marco de la 'operación Lezo'.

 

DINERO 'B' LIBERADO

 

Según las mencionadas escuchas de la UCO, varias conversaciones hablaban de que Cavero se quedaría con "el B liberao", tras hacerse con el control absoluto de la sociedad. La propia Guardia Civil considera que los fondos que aportan pertenecen en realidad al expresidente, que son de origen indeterminado y que esa es la forma de que su mujer acceda "veladamente" a ellos. Cavero acordó con su socia una retribución de 4.000 euros mensuales y aportó un proyecto educativo “de dudosa veracidad e incompatible con su perfil” valorado en 197.000 euros.

 

De hecho, tanto Ignacio González como su hermano Pablo daban por hecha la concesión de las guarderías y varias escuchas también dictaminaron que Pablo González conocía al concejal Enrique Sánchez Guijo, al que llamó "concejal ciego" y que tenían claro que les iban a conceder cuatro guarderías en Salamanca. En el momento de esta afirmación, el Ayuntamiento ni siquiera había acordad la licitación.

 

El pasado 1 de junio, El Español destapó este caso de corrupción en el que Ignacio González implicaba de manera directa al alcalde en minoría, Alfonso Fernández Mañueco, en el marco de la 'operaciónn Lezo'.