La mina de uranio de Retortillo está pendiente de tres informes que tardarán "meses" y los plazos se complican
Cyl dots mini

La mina de uranio de Retortillo está pendiente de tres informes que tardarán "meses" y los plazos se complican

Apertura de pista para la mina de Retortillo

El presidente del CSN confirma que faltan los informes de tres áreas y que parte de la documentación se recibió la semana pasada. La ley podría aprobarse este mismo mes de abril y hay controversia sobre si supone el final del proyecto o no.

El proyecto para abrir una mina de uranio en Retortillo está pendiente de los tres últimos informes del Consejo de Seguridad Nuclear de los once necesarios que tienen que emitir los técnicos del organismo, informes que tardarán "pocos meses" según el presidente del CSN y que tensan los plazos del proyecto. Y es que este mismo mes podría aprobarse la nueva ley de cambio climático, que ya ha pasado por la correspondiente comisión del Congreso y que, tras aprobarse en el pleno de la cámara baja previsiblemente la semana que viene, podría estar definitivamente refrendada en el Senado antes de que acabe el mes de abril.

 

El presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), José María Serena i Sender, estaba citado este lunes en la Comisión para la Transición Ecológica y Reto Demográfico para explicar las presuntas presiones para que el regulador de el visto bueno a solicitud de autorización de la mina de uranio en Retortillo (Salamanca) por parte de Berkely. El asunto se refiere a las cartas recibidas por el organismo regulador de la seguridad nuclear en torno a la tramitación de este proyecto, que lleva cerca de una década abierta. El presidente del regular ha denunciado presiones ”impropias” de directivos y accionistas de la multinacional Berkeley y también de cargos de la Junta de Castilla y León.

 

En la fase final

"Estamos en la fase final, pero no puedo dar una fecha", ha dicho el presidente del CSN que alega que es una cuestión que compete a los técnicos y que la parte política no puede intervenir, y ha dado un detalle: los técnicos actuales fueron nombrados por el anterior Gobierno, por lo que descarta injerencias. Serena i Sender ha especificado que "faltan pocos meses", pero no años para terminar el proceso.

 

Eso puede complicar el horizonte del proyecto. Según la nueva ley de cambio climático, una vez se apruebe no se podrán dar nuevos permisos, ni de explotación ni de investigación, a la extracción de minerales como el uranio. Según Unidas Podemos, eso significa que en caso de que el permiso no este concedido antes de que la nueva norma entre en vigor, supondría dar carpetazo definitivo al proyecto. Según la empresa, no supondrá la cancelación de ninguna de sus concesiones de explotación ni derechos ya adquiridos, ya que hace referencia explícita a "nuevas solicitudes".

 

En la redacción original del artículo que regula esta cuestión se proponía prohibir la explotación de minerales radiactivos desde el momento de entrada en vigor de la ley, y archivar expedientes en tramitación, pero la enmienda quedó redactada para prohibir "nuevas solicitudes": habría que ver si la del proyecto de Retortillo se considera nueva solicitud o ya en trámite. Esta controversia puede abonar futuras reclamaciones que la empresa podría plantear si se le deniega la autorización final de construcción, lo que mete de lleno el proyecto en el terreno de lo incierto.

 

Faltan tres informes

En su comparecencia, Serena i Sender ha descrito la situación en la que se encuentra la tramitación del proyecto. Según ha detallado, necesita la evaluación de once áreas del CSN y está a falta de la de tres de estas áreas que todavía no han remitido informe. En el caso de dos de ellos la información solicitada a la empresa ha llegado hace poco y, en concreto, para una de las áreas los datos solicitados a la empresa han llegado la semana pasada.

 

El presidente del CSN ha explicado que el proceso ha sido contínuo, que se han celebrado hasta 40 reuniones con Berkeley en los últimos años y que se ha hecho un seguimiento, pero que a partir de ahora, y una vez todas las áreas, incluídas las tres que faltan, hagan su evaluación se podrá elevar un informe y un dictamen definitivo para el pleno del consejo, que es el que deberá aprobar ese dictamen. No obstante, el presidente ha recordado que el proyecto ha estado parado por el ministerio y que si el dictamen del CSN es positivo, también decide el ministerio.

 

El presidente ha explicado que la tardanza en decidir por parte del CSN, ya que el proyecto data de hace diez años, se debe a que la documentación adicional que este organismo ha pedido varias veces a Berkeley es “insuficiente” o bien llega “con deficiente calidad”.

 

Las presiones

Serena i Sender informó sobre las cinco cartas recibidas por el CSN entre julio de 2019 y enero de 2019 con presiones “impropias” que obligaron a este organismo regulador a ponerlas en conocimiento de este órgano parlamentario y de la Abogacía del Estado.

 

Esas misivas fueron enviadas por el director general de Energía y Minas de la Junta de Castilla y León, el presidente ejecutivo de Berkeley Minera España, el socio director de Herbert Smith Freehills Spain (despacho de abogados contratado por la multinacional), la World Federation of Investors (WFI) y la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (Aemec).

 

Serena indicó que esas cartas incluyen “insinuaciones” que considera “improcedentes” en relación al informe que el CSN debe emitir sobre si autoriza la construcción de una planta de concentrados de uranio en Retortillo, cuyo titular es Berkeley Minera España.

Noticias relacionadas