La médico salmantina que 'borra' el fuego de la piel: "Lo primordial es la supervivencia, después la funcionalidad"

Purificación Gacto es la jefa de sección de la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. 

Purificación Gacto, médico salmantina en Sevilla

Purificación Gacto nació en Salamanca aunque a los 4 años, siendo todavía muy niña, se trasladó a Murcia juntos a sus padres por motivos laborales. Con 18 años decidió matricularse en la carrera de medicina. Ahora es jefa de de la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Al año atienden a miles pacientes "procedentes de Andalucía, Ceuta, Melilla y Marruecos".

 

Ella es capaz de 'borrar' el dolor de la piel. Su día a día son rostros desfigurados, heridas frescas.... pacientes que se aferran a la cama y cierran puertas y ventanas para no ser vistos, ya no se reconocen en el espejo, "necesitan tratamiento psicológico, psiquiátrico, aemás, necesitan ayuda de fisioterapeutas", asegura. Los grandes quemados son personas a las que las llamas han cambiado su vida. Llegan al hospital con miedo y "durante las primeras horas luchan para salir adelante", afirma.

 

La cirugía combinada con escaroctomía e injertos de piel son la única forma para tratar a estas personas. Cuando no tienen piel sana, utilizan piel cultivada, "se hace una biopsia de tejido que no está afectado por las quemaduras, se extrae un trozo de piel que se envía al laboratorio. Se siembra y a las tres semanas se obtiene una lámina (4x4 cm) que se pone en el paciente, la piel cultivada es muy delicada por eso las curas tienen que estar muy bien hechas", asevera. "Este tratamiento se utiliza en adultos con más del 60-70% del cuerpo quemado y en niños con más del 30%". 

 

Gacto dice que todos los casos son traumáticos, "la finalidad es la supervivencia, después la funcionalidad", recuerda una explosión en un bar de playa de Tarifa en la que murieron dos jóvenes, "los que consiguieron vivir, seis, fueron atendidos en esta unidad... tenían quemaduras entre el 50-80%... esos casos se recuerdan porque han ido bien, pero han estado a lo mejor cinco meses ingresados". 

 

Todas estas personas necesitan revisiones "de por vida, sobre todo los niños que con el crecimiento se ven afectados... le hacemos cirugía de secuela porque crecen y notan por ejemplo en las manos que algún dedo se queda atrás". "Son enfermos a los que les cuesta volver a incluirse en la sociedad por el aspecto, hay muchos tabús, a la gente le da asco... hay que seguir luchando por ellos", concluye. 

Comentarios

Pedro 09/04/2019 00:15 #1
Mi mas sincera enhorabuena,continua por ese camino,es duro pero tan gratificante, que merece la pena sobre todo por el placer inmenso de ver a una persona curada, enhorabuena

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