“La mascarilla se va a quedar durante un par de años y luego como un hábito para no contagiar otros virus respiratorios”
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“La mascarilla se va a quedar durante un par de años y luego como un hábito para no contagiar otros virus respiratorios”

El presidente del Colegio de Médicos, José Luis Almudí, pide "responsabilidad individual" y "medidas contundentes" a los políticos para evitar el colapso sanitario

El presidente del Colegio de Médicos, José Luis Almudí. TRIBUNA

José Luis Almudí es el presidente del Colegio de Médicos de Valladolid. Recibe la llamada de Tribuna entre consulta y consulta, en medio de agobiantes jornadas de trabajo, intensificadas durante la pandemia. Es médico de atención primaria en Peñafiel y coordinador  del centro. Dice que los profesionales sanitarios están “cansados física, mental y emocionalmente” y pide, como ya lo ha hecho la institución que preside, “responsabilidad” a la ciudadanía y "medidas contundentes" a los políticos. Pero escarta un confinamiento como el de marzo “porque no lo soportaría ni la economía de este país ni la salud mental de los ciudadanos”. Y aunque tradicionalmente se ha hecho mucha broma con la mala letra de un médico, a José Luis se le entiende muy bien…. cuando habla. Lo hace alto y claro.

 

PREGUNTA. ¿En qué situación nos encontramos en la actualidad?

RESPUESTA. Nos encontramos en una situación que, aunque parece que los números están disminuyendo un poco la incidencia acumulada, no tenemos que ser demasiado optimistas. Lo que nos preocupa de verdad es la sobrecarga que tienen en este momento los hospitales de nuestra provincia, con una ocupación de camas muy elevada por enfermos Covid. Pero además las camas de críticos están con una ocupación del 75 por ciento con pacientes con coronavirus.

 

P. En definitiva… de alerta máxima

R. Efectivamente. Por eso el Colegio de Médicos lanzó un comunicado para poner sobre aviso a la población e invitándola a que haga ejercicio de responsabilidad individual, que es nuestra asignatura pendiente, hemos recomendado un autoconfinamiento voluntario y que la movilidad se reduzca al máximo. También pedimos a las administraciones, a la del Estado y a la Autonómica, además de a los partidos políticos, que saquen del debate político el debate sanitario y que tengan un objetivo común y apoyen las propuestas que se hacen desde las autoridades sanitarias.

 

P. ¿Con estas medidas se puede doblegar la curva?

R. Sí. Y si no lo hacemos corremos mucho riesgo de que el sistema sanitario regional entre en colapso y seamos incapaces de resolver los problemas asistenciales de nuestra población. Para ello tenemos que implicarnos todos: los ciudadanos y los que tienen la posibilidad de emitir normas y hacerlas cumplir.

 

P. ¿Cómo está el ánimo de los profesionales sanitarios?

R. Estamos cansados, ciertamente agotados, no solamente física sino también mental y emocionalmente. Llevamos prácticamente un año al pie del cañón y el hecho de ver que los resultados no son satisfactorios nos hace sentirnos mal. Pedimos a los ciudadanos que no minimicen el riesgo; el virus no entra por la puerta, no por la ventana, le trasladan los ciudadanos.

 

P. Piden medidas más contundentes a la administración…

R. Sí. Se necesitan medidas categóricas y comportamientos ejemplares de esa parte de los ciudadanos que están incumpliendo las normas y que son responsables, en parte, del elevado índice de transmisión de la enfermedad.

 

P. ¿Es partidario de adelantar aún más el toque de queda?

R. Una de las medidas podría ser adelantar el toque de queda, sí, por ejemplo; cualquier cosa que limite la movilidad que es la herramienta más eficaz para evitar la transmisión de la enfermedad.

 

P. ¿Y un confinamiento total como el de marzo y abril?

R. No. No lo soportaría ni la economía de este país ni la salud mental de los ciudadanos. Yo abogo por un confinamiento selectivo y responsable.

 

P. ¿Cómo está viendo el proceso de vacunación?

R. No está cumpliendo las expectativas que teníamos todos. Si las farmacéuticas ponen a disposición de los Gobiernos el número de vacunas necesario podremos iniciar la segunda fase en la que se vacunarán a grupos de riesgo y otros grupos de edad.

 

"Un confinamiento como el de marzo no lo aguantaría la economía ni la salud mental de los ciudadanos"

 

P. El Gobierno mantiene que en verano estará el 70 por ciento de la población vacunada ¿se lo cree?

R. Yo en este momento soy escéptico. Teniendo en cuenta el número de vacunas que tenemos ahora, yo no me aventuraba a hacer una propuesta de este tipo porque quizá no se pueda cumplir y eso lo que genera es insatisfacción en los ciudadanos y los que recibimos las quejas somos los que estamos en primera línea.

 

P. ¿Qué opina del abuso que están haciendo políticos y otras personas del uso fraudulento de las vacunas?

R. Son comportamientos muy poco responsables y muy poco edificantes.  Esos actos les tienen que pasar factura desde el punto de vista político y desde el descrédito personal.

 

P. Y la mascarilla ¿hasta cuándo?

R. Yo creo que la mascarilla se va a quedar durante un par de años hasta que tengamos una inmunidad comunitaria. Pero yo estoy convencido de que la mascarilla se va aquedar como un hábito para todos, de esta forma cuando tengamos un proceso respiratorio evitaremos la transmisión de gripe, virus catarrales… Ya lo venimos viendo en Japón desde hace años.

 

P. ¿Y esa ansiada y anhelada normalidad?

R. Nada va volver a ser normal. Esto ha cambiado el paso a la gente. Vamos a tener que hacer muchos cambios, como por ejemplo el modelo de atención sanitaria. No obstante, en el momento en el que tengamos una buena inmunidad de rebaño ya podremos tener mucha más movilidad, podremos recuperar muchas cosas perdidas como los viajes, disfrutar de una buena comida en compañía… pero no me atrevo a aventurar una fecha.

 

P. Se quejan mucho los ciudadanos, pero también algunos sanitarios de la atención primaria, de la supresión de muchas consultas asistenciales

R. Nosotros entendemos que la consulta presencial es la que nos garantiza una buena relación médico-paciente, pero en este momento es fundamental evitar la aglomeración de personas en salas de esperas, es fundamental distinguir entre los pacientes que tengan o no patologías respiratorias… y ahora tenemos que cumplir a rajatabla estos tres pasos: un triaje telefónico para identificar cuál es el motivo de consulta y ordenar esa demanda. En segundo lugar, si se puede, una consulta telemática para resolver el problema del paciente si es posible y, en tercer lugar si es necesaria, una vista presencial, porque no se puede diagnosticar a una persona que tiene dolor abdominal sin palparle la tripa, no se puede prescribir para un cuadro respiratorio sin auscultarle… En este momento necesitamos seguir estos tres pasos y hasta que no hayamos superado el virus no podremos volver a las visitas presenciales para cualquier consulta.

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