La madurez de Kike López

“Voy dándome cuenta de que la velocidad primero tiene que estar en la cabeza y después en las piernas”
¿Qué tal se descansa después de que la afición de su estadio coree su nombre?
Muy bien. Ésa una sensación muy bonita y con la que siempre sueña un jugador y ojalá este año haga partidos para que se repita muchas veces.

¿El mejor momento desde que está en la UDS?
El más completo. El año pasado terminé muy bien pero estoy tranquilo porque es mi segundo año en Segunda, como quien dice soy un novato y además muy joven, así que creo que me queda mucho por aprender, sobre todo de mis compañeros porque tengo al lado gente que me puede enseñar buenas cosas. Trato de coger lo mejor de cada compañero y de cada entrenador.

El año pasado empezó siendo titular pero no pudo mantenerse en el equipo, ¿era fundamental para usted que eso no se repitiera?
Sí, igual participo más, tengo un poco más de peso en el equipo pero son responsabilidades que hay que ir cogiendo y para las que son clave que el míster te vaya dando confianza. Te hace sentir que quiere que tú también tires del equipo. Todo el que me conoce sabe que no les pierdo cara a los partidos, vayamos perdiendo o ganando.

Echemos la vista atrás. ¿Hasta qué punto le cambió, le hizo madurar, el final de la temporada pasada?
Creo que no sólo a mí, sino al club en general. Fue una situación muy jodidilla y lo pasamos muy mal. Hubo momentos en los que todos pensamos que esto no tenía arreglo, pero al final tuvimos lo justo de optimismo y el míster que vino hizo un gran trabajo y nos dio esa inyección de moral que necesitábamos y al final todo salió bien. En el plano personal, aunque no jugaba los 90 minutos cada vez que salía tenía la posibilidad de demostrar cosas y apoyar, estuviera o no resuelto el partido. Al final lo sacamos porque todos trabajamos codo con codo.
¿En qué ha mejorado?
Sobre todo en tranquilidad. El año pasado me precipitaba más, quería hacer las cosas demasiado rápido. También era el ímpetu, los nervios de estar empezando y este año igual me paro un poco más a pensar las cosas, trato de jugar mejor, de ir más pausado. Igual lo que me falta es eso porque sé que la velocidad la tengo pero ahora voy dándome cuenta de que la velocidad primero tiene que estar en la cabeza y después en las piernas.
¿Le harta que le repitan tanto eso de que va acelerado?
Me lo llevan diciendo desde que tengo ocho años, que quiero hacer el tres antes que el uno. Poco a poco y con tranquilidad le voy cogiendo el pulso a la categoría y que voy jugando mejor.

También va llegando el gol.

El primero lo vi tan claro porque me dio tiempo a pensar demasiadas cosas. A veces esas situaciones no son buenas porque tienes tanto tiempo que decides mal, pero bueno, lo batí bien y el tercero, después de cuatro mil rebotes fue para dentro. El gol no deja de ser una anécdota para mí porque a lo mejor hay jugadores más preparados para ello. Como siempre digo, mientras nos llevemos los tres puntos, como si los tiene que meter el portero.

¿Qué le parece que digan que incluso el Valladolid observa su opción de repesca?
¡Bah!, no sé. Estoy muy a gusto en Salamanca. Tengo aquí a mi familia y a mis amigos y ahora mismo donde juego estoy superfeliz, el míster tiene confianza en mí y el futuro o el Valladolid, ni lo pienso. Quiero hacer cosas bonitas aquí.

¿El objetivo empieza a cambiar?
No, nuestra mentalidad sigue siendo la misma. Si nos metemos la presión añadida de tener que quedar en tal o cual posición, vamos a ir a peor. Todas las semanas hay que trabajar pensando en los tres puntos del partido y ya y si tenemos la salvación en febrero, mejor que en abril. Esta Liga es muy dura, muy larga y las rachas malas pueden venir. Es verdad que el equipo jugó muy bien ante Las Palmas frente a su afición.