La lluvia y el frío quitan las ganas de campo a los salmantinos

Las previsiones que anunciaban un día desapacible se han cumplido y solo unos pocos 'valientes' han salido a comerse el hornazo con el suelo mojado y menos de 10 grados.

La tradición de comer el hornazo en el campo en una jornada festiva (solo por la tarde) se ha visto anulada por la lluvia y el frío, como anunciaba la previsión meteorológica.

 

Pero, pese a todo, ha habido 'valientes' que han salido a los lugares de referencia en la capital, como son La Aldehuela, Huerta Otea, el Puente Romano, El Zurguén o cualquier punto de la ribera del Tormes, así como todos los rincones de la provincia de Salamanca, con el parque de Valcuevo, para degustar el tradicional hornazo.

 

Apenas medio centenar de jóvenes se han cobijado bajo los arcos del Puente Romano, cuando en Lunes de Aguas más 'primaverales' se contaban por cientos sentados sobre el césped que rodea el lugar y que hoy estaba completamente mojado.

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