La llamada al orden sobre las terrazas no puede tocar la zona más conflictiva hasta 2020

Calle La Rua de Salamanca

La revisión de terrazas que se salen de la norma, en la que coinciden los grupos, choca con el acuerdo que impide corregir la calle más conflictiva, la Rúa, que se organizó conjuntamente con la Plaza Mayor.

Hay que poner orden en las terrazas. No denegar permisos ni retirarlas de calles y plazas, sino conseguir que los casos en los que no se cumple la ordenanza o en los que las sillas y mesas impidan un acceso razonable a peatones o emergencias se corrijan. Esta es la visión común de todos los grupos de la corporación municipal que, no obstante, no se ponen de acuerdo en el cómo conseguirlo, y urge porque entre las 600 licencias para las diferentes temporadas hay casos conocidos en los que su ubicación es un problema y se puede corregir. Salvo en un caso, precisamente, en la calle más conflictiva.

 

Esta es la principal conclusión a la que se ha llegado este miércoles tras la accidentada inclusión de una petición de Ganemos para debatir la creación de una comisión para poner coto a las terrazas, una propuesta que metieron por registro hace casi un mes y que el equipo de gobierno 'olvidó' incluir en el orden del día... aunque finalmente se debatió junto a los asuntos sí programados. La forma no tuvo éxito, ya que ninguno de los grupos ve claro que la solución sea una comisión, pero sí en el fondo. 

 

Según ha podido confirmar este medio, los grupos municipales están de acuerdo en que hay algunos casos en los que las terrazas autorizadas en Salamanca están fuera o bordeando la legalidad que marca la ordenanza municipal. Así lo han manifestado PSOE y Cs, y también el PP ha reconocido que hay algunas malas prácticas que, eso sí, son minoría. Por supuesto Ganemos, que este miércoles salió a pedir más equilibrio en el reparto de espacio entre terrazas y viandantes.

 

Contra los casos conocidos hay conformidad de que se puede y debe actuar, aunque Ganemos insiste en que no son precisamente aislados y que no sólo hay multas, sino locales reincidentes a los que les sale más a cuenta pagar la multa y mantener sillas, mesas o veladores fuera de norma. Todos los grupos coinciden en que es necesario revisar la cuestión, no en cuanto al número de terrazas (que está en máximos), sino en el cumplimiento de la ordenanza porque, sin menoscabo de la labor inspectora de la Policía Local, con frecuencia se ven terrazas demasiado pobladas, que no dejan paso a peatones o carritos de bebé, que tapan comercios, que tampoco dejan pasar a vehículos de emergencias y que, en última instancia, dan una imagen turística de masificación.

 

Los puntos más conflictivos son conocidos por todos: calle la Rúa, San Julián, bajada de San Pablo, Obispo Jarrín, Poeta Iglesias, plaza del Peso... presentan las mayores concentraciones de terrazas, esos puntos en los que las aceras desaparecen bajo sillas y mesas. Sin embargo, no en todas se va a poder actuar. Probablemente el caso más paradigmático es el de la Rúa, donde peatones y turistas tienen que pasar en fila india. Sin embargo, la distribución de sus terrazas está blindadda hasta el 1 de enero de 2020.

 

 

Las normas de la Rúa Mayor

 

El motivo es que se hizo de manera conjunta con las normas de las terrazas de la Plaza Mayor. El pacto que firmaron hosteleros y Ayuntamiento está vigente lo que queda de año y todo el próximo 2019, así que lo único que queda es comprobar que la realidad de la calle se ajusta a la ordenanza municipal y a los acordado.

 

En las calles peatonales se autoriza como norma general la instalación en una línea de módulos hasta un máximo de dos por establecimiento hasta alcanzar los 18 metros cuadrados. Entre módulos de un mismo titular deberá quedar un paso libre de 1,50 metros lineales, y entre módulos de titulares distintos el paso libre será de 3 metros. La vía de emergencia será de 3,50 metros lineales.

 

La Rúa Mayor cuenta con un tratamiento distinto, puesto que se autoriza la instalación en un solo módulo por establecimiento de 30 metros lineales, a razón de 2x15 metros. La vía de emergencia se situará en la parte izquierda, en dirección a la Plaza de Anaya, pero no hay más que intentar pasar para comprobar que no tiene los 3,50 metros de anchura. La falta de este pasillo y la longitud de los módulos da como resultado la aglomeración conocida.

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