La Librería Cervantes cierra... otro clásico salmantino que se nos va

La librería más emblemática de Salamanca, que durante casi 80 años ha nutrido los intereses literarios de los salmantinos, cierra sus puertas 'por jubilación' en unos 4 meses. 

En aproximadamente cuatro meses se cerrarán las puertas de 'Un edificio dedicado al libro', todo un clásico para varias generaciones de salmantinos, la Librería CervantesProbablemente, es complicado encontrar a alguien en esta ciudad que no haya pisado este establecimiento, un santuario para lectores voraces y, para el resto, un lugar de paso obligado en no pocas ocasiones, como al inicio del curso escolar y universitario.

 

Hoy, la librería cuenta con una plantilla de alrededor de 30 empleados, los cuales lamentan profundamente el ya más que asegurado cierre, no sólo por cuestiones meramente prácticas si no también sentimentales, ya que muchos de ellos llevan toda su carrera profesional entre las estanterías de Cervantes, con una antigüedad de 30 y 40 años. Pero si duro es para los trabajadores, también lo es, sin duda, para Jesús Sánchez Ruipérez, el actual propietario, de 87 años. 

 

 

La Librería Cervantes abrió sus puertas hace casi 80 años, cuando Germán Sánchez Almeida llegó de Peñaranda para instalarse en Salamanca y compró una pequeña librería en la calle Azafranal. En poco tiempo, se encontraba inmerso en una carrera empresarial por y para el libro, que le llevó a construir el actual edificio de la librería y que poco a poco fue ampliando.

 

Pero todo tiene su fin y ahora, Jesús Sánchez Ruipérez, hijo del fundador, tiene ya 87 años lo que, obviamente, justifica una retirada con honor. Don Jesús, como le llaman sus empleados, comenzó a trabajar en la librería con 11 años, y junto a sus hermanas Rosa y Celia -ya fallecidas-, ha crecido entre miles y miles de libros. En sus manos, la Librería Cervantes ha llegado a ser el referente del sector en la ciudad.