La Junta subvencionará para que los comercios de los pueblos no cierren y se abran más

Cerca de medio millón de habitantes de la Comunidad viven en pueblos con importantes carencias de comercio: 700 municipios no tienen tienda ni supermercado y muchos ciudadanos tienen que hacer kilómetros o abastecerse gracias al comercio ambulante.

La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, ha presentado este lunes, en el transcurso de una reunión con la Red de Agentes de Comercio Interior (RACI) y representantes del sector comercial, las conclusiones de un estudio elaborado por su departamento que identifica 24 zonas de la Comunidad con mayor déficit de establecimientos dedicados a la venta de productos cotidianos. Estas 24 áreas agrupan 1.251 municipios en los que residen 459.291 habitantes. Pese a contar en su conjunto con 2.656 comercios de productos básicos, en 733 localidades no existe ningún local de este tipo y en 228 sus vecinos sólo disponen de un establecimiento para adquirir víveres.

 

Por este motivo, el análisis efectuado por la Junta clasifica estas zonas en tres grupos según el grado de desabastecimiento detectado. En el primero se sitúan las zonas con más déficit comercial, que son siete: noroeste de Burgos (Alfoz de Quintadueñas, Villadiego); oeste de Burgos y límite con Palencia (Melgar de Fernamental, Villalbilla de Burgos); noreste de Zamora (Villalpando); los límites geográficos de las provincias de Burgos y Segovia (Cantalejo); este de Soria (Ágreda); este de Zamora y límite con Salamanca (Fuentesaúco), y centro-oeste de Zamora (Alcañices).

 

En un segundo bloque se ubican tres áreas: norte de León (Villablino) y sur de León (Astorga, La Bañeza) –donde se observa un desequilibrio motivado por la existencia de municipios que casi monopolizan la existencia de supermercados en sus respectivos territorios– y centro-este de Salamanca (de Tamames a Alba de Tormes) –donde se aprecia una deficiente presencia de tiendas y una superficie de metros masiva en un extremo de la zona, en concreto, en Carbajosa de la Sagrada–.

 

Para finalizar, el tercer apartado está compuesto por 13 zonas en las que es recomendable mejorar el suministro de bienes de primera necesidad. Son este de León (Cistierna); centro de Palencia (Saldaña); norte de Burgos (Briviesca, Villarcayo); este de Burgos (Salas de los Infantes, Belorado); centro de Burgos (Lerma); zona limítrofe de las provincias de Palencia, Valladolid y Burgos (Venta de Baños); noroeste de Valladolid (Medina de Rioseco); oeste de Zamora en su límite con Salamanca (Vitigudino); norte de Ávila (Arévalo); sureste de Soria (Almazán); oeste de Salamanca (Lumbrales); centro de Salamanca (Vitugudino), y oeste de Ávila y este de Salamanca (Peñaranda de Bracamonte, Guijuelo, Burgohondo).

 

 

SUBVENCIONES PARA QUE LA TIENDA DEL PUEBLO NO CIERRE

 

Para solucionar este problema, en primer lugar, se trabajará en el mantenimiento de negocios que generen un abastecimiento permanente de artículos de primera necesidad y se apoyará con subvenciones específicas, dentro de la Lanzadera Financiera, la creación de otros nuevos surgidos con este propósito. En este ámbito, el Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE) cooperará de la mano con las cámaras de comercio en la búsqueda de emprendedores y en la prestación de los servicios necesarios para que fructifique su actividad.

 

Una segunda línea de actuación se centrará en captar y respaldar otras fórmulas de distribución comercial para que se asienten en los nichos de mercado detectados en este estudio. La Dirección General de Comercio y Consumo mantendrá una interlocución permanente con las asociaciones que representan los intereses del sector para intentar atraer proyectos de grandes cadenas; promover la implantación de franquicias o la utilización de sistemas cooperativistas, y contactar con industrias locales o autonómicas para facilitar la provisión de mercancía a las tiendas existentes o las de nueva apertura.