La Junta reconoce que no hubo respiradores en las residencias de mayores porque optó por atender en hospitales

Isabel Blanco

La consejera de Familia reconoce que no hubo respiradores en residencias porque se llevó a hospitales y el portavoz de Podemos, Pablo Fernández, pide su dimisión.

La consejera de Familia de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco Llamas, ha reconocido que no se utilizaron respiradores en las residencias porque, como ha defendido, se trasladó a los ancianos que lo precisaron a los hospitales, ante lo que el portavoz del Grupo Mixto, Pablo Fernández (Podemos), pidió su dimisión.

 

Blanco Llamas ha respondido de este modo a la pregunta planteada por Fernández sobre el uso de respiradores en las residencias. Así, ha defendido que los respiradores son aparatos "sofisticados" que son manejados por intensivistas, enfermeras y personas de "alta cualificación". No obstante, ha defendido que se habilitaron otros tratamientos respiratorios en las residencias como oxigenoterapia, hospitalización domiciliaria o antibióticos. Así, ha recordado además que elos casos necesarios hubo 4.450 traslados a hospitales.

 

Ante esta respuesta, Fernández ha exigido a Blanco Llamas que dimita y ha asegurado que la Junta no trasladó a los mayores y se "ordenó" atención "sin necesidad de movilizarlo". "Cercenaron el derecho de los mayores con dramáticos resultados", ha lamentado.

 

"Usted junto con Ayuso son a la verdad lo que Ana Botella al inglés", ha criticado. "Si han negociado para tapar la verdad es la mayor felonía cometida con los familiares de los fallecidos", ha aseverado, tras lo que ha garantizado su lucha para que se sepa la verdad, un punto en el que ha reiterado su petición de Comisión de Investigación.