La Junta permitirá a sus 11.000 empleados quedarse en casa por el coronavirus si tienen hijos a cargo

Está previsto que, en el caso de tener hijos a cargo, los empleados de la Junta se puedan quedar en su domicilio. El Estado habilitó medidas similares para los funcionarios de la administración central.

Los 11.000 empleados de la Junta de Castilla y León en Salamanca tendrán la posiblidad de quedarse en casa para cuidar a hijos menores con motivo de la crisis del coronavirus. Esta es una de las medidas anunciadas este viernes en el tercer paquete, ya de carácter excepcional y ante el avance del número de casos.

 

El gobierno regional tenía que decidir qué hacer con sus empleados y centros, algunos de ellos de carácter masivo, como el ESAUM de Salamanca, con capacidad para 900 personas trabajando. Las medidas tomadas contemplan el cierre al público de las sedes oficiales, pero también medidas para los empleados. El Estado ya habilitó en un decreto que permitirá a 4.600 salmantinos empleados de la administración central quedarse en casa si se suspendían colegios, por ejemplo, o tenían que cuidar de enfermos.

 

"Ya se entregaron todos los planes de contingencia de todas las consejerías y está previsto, sobre todo en casos de trabajadores que tengan hijos a su cargo, la posibilidad de estar en su domicilio", ha explicado Francisco Igea, que ha anunciado que se darán instrucciones precisas a los trabajadores de la Junta por vía telemática.

 

En el caso de Salamanca, y según fuentes de la delegación territorial, además de las medidas de higiene y protección se ha procedido a incentivar el teletrabajo. Las funciones y servicios imprescindibles están aseguradas y se ha procedido a valorar cuánto personal hace falta para hacerlo.

 

El decreto estatal

Para el personal que tenga a su cargo menores o mayores dependientes y se vea afectado por el cierre de centros educativos o de mayores, se propone flexibilizar la jornada laboral y, "en el caso de que sea imprescindible, se permitirá la permanencia del personal en su domicilio, teniendo la consideración de deber inexcusable". Este concepto está recogido en la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público y consiste en un para los funcionarios “por tiempo indispensable para el cumplimiento de un deber inexcusable de carácter público o personal y por deberes relacionados con la conciliación de la vida familiar y laboral".

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