La Junta estima en casi 3.800 kilos por hectárea los rendimientos de trigo y cebada en Salamanca
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La Junta estima en casi 3.800 kilos por hectárea los rendimientos de trigo y cebada en Salamanca

Este dato supone 2.500 kilogramos por hectárea más que en el año 2017 y más de mil en comparación con la media del periodo 2013-2017.

Casi 3.800 kilogramos por hectárea. Ésa es la estimación que ha llevado a cabo la Junta de Castilla y León en la provincia de Salamanca para el rendimiento de trigo y cebada en la presente cosecha de cereales, muy por encima de la de 2017 y de la media de las campañas que van del 2013 al 2017.

 

Así lo ha asegurado la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, en su visita al municipio de Piñel de Abajo (Valladolid), donde ha dado a conocer todas las cifras de la región en relación a la cosecha de cereales.

 

De este modo, el rendimiento medio en la provincia es de 3.556 kilogramos por hectárea en la suma de todos los cereales de invierno, con una superficie sembrada de 136.759 hectáreas, para una producción total de 486.247 toneladas.

 

RENDIMIENTOS POR CULTIVOS EN SALAMANCA

 

CIFRAS EN CASTILLA Y LEÓN

 

 

Asimismo, la cosecha de cereal de invierno de este año 2018 en Castilla y León será la segunda mayor cosecha de los últimos cinco años, con una previsión que supera los 7 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 24 % respecto a la media de los últimos cinco años (5,8 millones de toneladas), siendo dos veces y media superior a la cosecha del año pasado (2,7 millones de toneladas), que estuvo muy afectada por la situación de extrema sequía.

 

Esta cosecha afectará de una manera importante a la producción de cereales de España, que se estima en esta campaña en unos 18 millones de toneladas, representando Castilla y León en torno al 40 %. Estos datos se han dado a conocer esta mañana en la provincia de Valladolid, en el municipio de Piñel de Abajo, por la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, iniciada ya la cosecha, especialmente en la mitad sur de la Comunidad.

 

DE LA SEQUÍA A LAS ABUNDANTES PRECIPITACIONES

 

Las labores preparatorias del terreno y la siembra se iniciaron con temperaturas elevadas en la mayor parte de la Comunidad y con una situación de sequía extrema, con un déficit de precipitación del 80 % respecto a la media mensual. Estas condiciones incidieron en una irregular nascencia en la mayor parte del territorio y un retraso en el desarrollo del cultivo. Sin embargo, la situación empezó a cambiar a partir de enero que, aunque fue cálido, por primera vez desde septiembre, no padeció déficit de precipitaciones respecto a un mes normal.

 

El incremento de las precipitaciones en los meses de primavera permitió una mejora notable en el desarrollo del cultivo y un ahijamiento normal, aunque el exceso de humedad ha ocasionado que en algunas provincias se hayan presentado dificultades para el abonado de cobertera y los tratamientos fitosanitarios y herbicidas.

 

El mes pasado, con temperaturas normales en la mayor parte de la Comunidad, ha sido, sin embargo, un mes muy singular respecto a las precipitaciones, convirtiéndose en uno de los meses de junio más lluviosos de los últimos cien años.

 

Estas condiciones han propiciado un buen desarrollo de las fases finales del cultivo que, con carácter general, presenta un buen estado sanitario y solamente cabe destacar las incidencias meteorológicas de tormentas con granizo en los meses de junio y julio en algunas zonas, de forma muy localizada, muy especialmente en las provincias de León, Palencia y Burgos. La extensión global afectada en diferentes intensidades en el conjunto de la Comunidad Autónoma se estima en torno a un 10 % de acuerdo a la información facilitada por Agroseguros.

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