La juez ordena prisión para el acusado de violar y matar a su vecina de 78 años

Sevilla. El arrestado, de 22 años, declara que no se acuerda de nada de lo ocurrido después de asistir a una fiesta donde consumió éxtasis y ‘tripis’
EFE

La juez de instrucción 17 de Sevilla decretó ayer prisión incondicional sin fianza para el joven de 22 años acusado de matar a su vecina de 78 años en el Parque Alcosa de Sevilla, al que imputó delitos de asesinato y violación.

Fuentes del caso informaron de que el joven declaró a la juez que “no recuerda nada de lo sucedido el pasado domingo” después de asistir en la noche del sábado a una fiesta juvenil en el Estadio Olímpico de Sevilla, donde consumió éxtasis y “tripis” de LSD.

La víctima, de 78 años, era vecina del presunto asesino en el mismo bloque, recibió 21 puñaladas y su cuerpo fue encontrado sin ropa interior y con signos de violación, según los hechos que la juez imputó al acusado. Además, el auto de prisión precisa que unas joyas de la víctima aparecieron en el suelo del dormitorio alrededor del cuerpo.

El imputado Borja B.O. declaró a la juez que no es consumidor habitual de drogas, excepto en ocasiones especiales con los amigos, y que tras asistir a la fiesta juvenil fueron sus propios amigos quienes lo llevaron a casa a primera hora del domingo, informaron las citadas fuentes.

Según su testimonio, no recuerda nada de lo sucedido hasta que a media tarde del domingo se despertó, vio que tenía la ropa y las piernas llenas de sangre, se duchó y se volvió a acostar.

El joven, que es montador de cámaras de televisión, afirmó que no había tenido problemas anteriores con la víctima, vecina de su propio bloque en una calle del Parque Alcosa de Sevilla.

Según las investigaciones policiales, en la noche del domingo, el progenitor del joven volvió a su casa tras pasar el fin de semana en la playa y cuando entró en el dormitorio de su hijo lo encontró tendido en la cama con manchas de sangre.

Tras despertarlo y preguntarle qué había ocurrido, respondió que no se acordaba de nada, por lo que el padre decidió conducirlo a la comisaría de la Policía Local de Sevilla Este con el fin de aclarar lo sucedido. La Policía encontró a la víctima, que vivía sola, en su dormitorio, y el cuchillo con el que presuntamente se cometió el crimen en unos contenedores de basura cercanos.

Borja B.O. compareció por espacio de una hora y media ante la juez, asistido por un abogado de oficio, y tras su declaración ingresó en prisión incondicional y sin fianza.