La joven que pasó 17 días en coma tras una brutal paliza: "Me llamó gorda, fea y me dijo que no valía nada"
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La joven que pasó 17 días en coma tras una brutal paliza: "Me llamó gorda, fea y me dijo que no valía nada"

La Audiencia Provincial de Salamanca ha acogido el juicio por la agresión de un hombre a la que era su pareja, a la que dejó en coma, provocándole grandes daños.

"Me llamó gorda, fea y me dijo que no valía nada". Éstas han sido las duras palabras de la joven que permaneció 17 días en coma después de recibir una brutal paliza de la que era su pareja, un hombre de origen colombiano y con iniciales C.D.F.P en el interior de un domicilio de la calle Faisán, propiedad de los padres de la víctima.

 

El acusado, ha reconocido los hechos, y ha relatado que habían pensado en salir de fiesta para celebrar el cumpleaños de la hermana de la víctima, E. S., el pasado 14 de mayo de 2017. "Habíamos quedado con una pareja de amigos que se iban a quedar en casa, pero nosotros discutimos por la ropa que ella se iba a poner, llevaba una falda larga y dijo que estaba incómoda, se veía gorda y me acusaba de dejarla embarazada. A mí tampoco me gustaba, solo se lo dije", asegura.

 

Después, decidieron salir y al parecer, y según el mismo explica, "mientras estábamos de fiesta quedamos con su hermana, en la discoteca vi como muchos chicos la manoseaban, le dije que no se dejara hacer eso. Mi novia se enfadó conmigo y al volver a casa iniciamos una nueva discusión por decía que había dejado a su hermana como una puta". 

 

Ahí empezaron a forcejear, "cogí una fregona con la que rompí el cristal del armario de la habitación donde dormimos. Le di dos golpes, estaba descalzo e incluso me corté, ella me mordió en el labio y los brazos, se tiró al suelo y empezó a darme patadas", fue entonces cuando "salimos de la habitación y forcejeando... ella se tiró al suelo, empezó a darme patadas y yo se las devolví sin querer darle en la cabeza, di pero sin pensar donde". 

 

Una vez se encontraba tirada en el suelo "vi como empezó a sangrar por la boca y me asusté, fue entonces cuando el amigo en común que se encontraba en la casa llamó a una ambulancia. Yo me quedé junto a ella mientras llegaron los sanitarios y la Policía con la que colaboré en todo momento"

 

En este sentido, la joven niega que discutieran porque él insultara a la hermana de ésta y reconoce que el motivo de la discusión "fue la falda que iba a ponerse en la noche del 14 de mayo. Me cambié y me puse un vaquero para agradarle", ha confesado la víctima.

 

La víctima ha relatado que él era un hombre "agresivo, controlaba mi teléfono y no pasaba manutención a nuestro hijo, no quiero que tenga ningún tipo de relación con él; ¿qué madre quiere que su hijo tenga un padre así?".

 

Así, ha proseguido, durante una nueva discusión, que se inició después de llegar de la fiesta de cumpleaños de la hermana de la víctima, reconoce que volvieron a sacar el tema de la falda y el acusado "tiró la lámpara del techo contra el espejo; después intenté escapar y me lo impidió. Me dio un golpe y me partió la mandíbula, quedé inconsciente y desde ahí ya no recuerdo nada".

 

Después de un mes de recuperación en el hospital tras despertarse del coma, estuvo 8 meses en el centro de reparación de daños cerebrales de Madrid, "Ahora estoy mejor, puedo valerme por mí misma, cuido de mi hijo, estoy estudiando... pero quiero que me pague la indemnización de todos los daños que me ha causado".

 

Según el auto, los hechos ocurrieron el pasado 14 de mayo de 2017. Una llamada de alguno de los vecinos que en ese momento se encontraban en el lugar alertó al Servicio de Emergencias 112, de que se estaba produciendo una discusión en una vivienda de la calle Faisán, en el barrio de San Bernardo.

 

El agresor provocó a la víctima un fortísimo traumatismo craneoencefálico que la mantuvo en coma durante 17 días. Después, requirió de atención en un centro especializado en Madrid, llegando a sufrir secuelas permanentes que le incapacitan para mantener la custodia del hijo que ambos tienen en común. A él le han quedado secuelas en un talón por aplastarle la cabeza a su víctima.

 

La Fiscalía pide para el presunto agresor 13 años de cárcel, el hombre deberá permanecer 20 años alejado a más de 500 metros de la víctima y una indemnización superior a los 600.000 euros. Por su parte, la acusación particular eleva a 18 años y ocho meses de prisión, el mismo tiempo de alejamiento e incomunicación y el resto de medidas solicitadas por el Fiscal.