La jornada reducida de septiembre solivianta a las familias de Salamanca: creen que Educación les "ningunea"
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La jornada reducida de septiembre solivianta a las familias de Salamanca: creen que Educación les "ningunea"

Vallado en el colegio Padre Manjón.

Fedampa se opone a la jornada reducida de septiembre, que se aplicará también en junio, cree que es una imposición de la consejería y duda de que sea legal.

La Federación de Salamanca de Centros Públicos (Fedampa) ha cargado contra la reducción del horario escolar en septiembre, tal y como ha quedado recogido en el calendario escolar para el curso 2021-2022, lo que supone "ningunear" a las familias ni tener en consideración de sus propuestas en el Consejo Escolar de Castilla y León. Además, acusan a la Consejería de Educación de tomar esta medida como un “regalo” profesorado, por lo que Fedampa apostó por ofrecer a los docentes otros "premios" que beneficiarían a toda la comunidad educativa.

 

Un comunicado de Fedampa señala que la orden de la Consejería con el calendario escolar para el curso próximo "impone" una jornada continua para el mes de septiembre de cuatro horas. Una reducción de jornada que, hasta ahora, solo se llevaba a cabo durante el mes de junio. Una situación que, a su juicio, obliga a las familias a organizarse o pagar a las empresas privadas para que sus hijos puedan permanecer en el centro escolar con un coste económico con el único objetivo de conciliar su vida laboral y familiar. Así tendrá que ser de nuevo este junio para lo que muchos centros y ampas ya se están preparando.

 

Además, Fedampa duda que la orden que aprueba el calendario escolar sea legal y no contradiga la Orden EDU 385/2017 que deja claro que durante el mes de septiembre desarrollarán las actividades lectivas en horario matinal sin modificar el cómputo de horas lectivas diarias y solo contempla la jornada continua de cuatro horas en junio.

 

La Federación de Salamanca considera que esta medida de la Junta no tiene ninguna razón ni criterio pedagógico sino es una decisión basada en la "cerrazón" y supone una "imposición" a las familias. Además, apunta que la mejor manera de reconocer el trabajo al profesorado no es con la reducción de unas horas de docencia en el mes de septiembre sino con la aplicación de medidas como la contratación de más profesores y la sustitución en tiempo de las bajas, el refuerzo de los apoyos de profesionales a los niños con más necesidades, la reducción de la ratio de alumnos por docentes y el fin de la temporalidad y la precariedad de los contratos.