La infructuosa batalla para declarar mineral el agua de Candelario

Un particular pleitea durante siete años con la administración para que se reconozcan las propiedades del agua de un pozo de sondeo en una finca de su propiedad.

La lucha de un particular para conseguir que la Junta reconozca los valores del agua de un pozo de su propiedad en Candelario ha llegado a su fin. Este martes el Boletín Oficial de la Provincia publica la orden de la consejerí de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León que deniega la condición de mineral al agua 'Mangadilla', una resolución de 2016, pero que se podía recurri, y que ha terminado en un callejón sin salida.

 

La iniciativa partió de un particular, Fernando Sánchez-Bayo, que en febrero de 2011 presenta en la Delegación Territorial de La Junta de Castilla y León en Salamanca una solicitud para que se declare la condición de mineral natural de las aguas procedentes del manantial situado en finca de su propiedad en el término municipal de Candelario de la provincia de Salamanca. A los pocos meses, las autoridades toman muestras del agua, un proceso que dura hasta octubre de 2012, más de un año desde que comienza.

 

En junio de 2013 ya ha resultado. Sendos informes del Jefe de la Sección de Autorizaciones Sanitarias ambientales y del Director General de Salud Pública determinan que el agua de este manantial no cumple los requisitos sanitarios. El interesado recurre para que se tome una nueva serie de muestras y en febrero de 2016, cinco años después de iniciado el proceso, se deterina de nuevo que el agua de este manantial no cumple con la normativa. Esto supone que se rechaza la petición del particular para lograr la explotación y comercialización de aguas minerales naturales y aguas de manantial envasado para consumo humano, con la etiqueta de agua mineral natural.