La inestabilidad política y su factura en Salamanca: 60 millones de euros en proyectos que nunca llegan
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La inestabilidad política y su factura en Salamanca: 60 millones de euros en proyectos que nunca llegan

Los cuatro años de gobiernos en funciones o sin mayorías afectan a numerosos proyectos e inversiones en Salamanca que no se concretan por falta de estabilidad política.

Este 24 de septiembre se disolverán las Cortes y quedarán convocadas las nuevas elecciones, que nos llevarán a las urnas el próximo 10 de noviembre, la cuarta vez en menos de cuatro años. Desde que en octubre de 2015 Mariano Rajoy anunciara la convocatoria de elecciones anticipadas, que se celebraron aquel mes de diciembre, España ha encadenado gobiernos en funciones y en minoría, uno tras otro, y lo que es más importante, en varios ejercicios ha habido que prorrogar presupuestos cuando el ejecutivo del momento no ha logrado mayoría suficiente para aprobar cuentas anuales. En suma, cuatro años de enorme parálisis que ha detenido muchas leyes o medidas previstas.

 

Entre las más afectadas, algunas inversiones que, en el caso concreto de Salamanca, se hacen eternas: obras que siempre se retrasan un poco más, que no terminan de ver reflejado en gasto las partidas presupuestarias y que, año tras año, no se ejecutan. La lista es larga y algunas han sufrido de lleno la parálisis de estos cuatro años de inestabilida política. La casuística es variada, con obras que estaban prometidas desde antes de 2015 y que siguen sin ejecutarse, otras anunciadas durante este período y que no se han concretado, proyectos con su tramitación paralizada o ralentizada por la falta de mayorías parlamentarias sólidas, otros que no termina...

 

Pasos a nivel en Gomecello. Esta localidad lleva cerca de seis años esperando que se eliminen dos pasos a nivel en el término municipal. El contrato está valorado en 7,2 millones de euros. Las obras se licitaron el pasado mes de noviembre de 2018 y no están adjudicadas; en abril TRIBUNA publicó que 36 empresas habían presentado ofertas para ejecutar las obras. Eso ha provocado el retraso de la adjudicación definitiva de una obra que estuvo durante años relegada por trámites que no se hacían, que ha sido su auténtico problema. La supresión se anunció en enero de 2013, se volvió a anunciar en 2016 y ha sido un calvario de trámites.

 

Electrificación de la línea férrea Salamanca-Fuentes de Oñoro. Ha sido la gran apuesta presupuestaria de los últimos años, con hasta 130 millones, pero el planteamiento de su desarrollo depende de algunas decisiones discutibles como dejar para lo último la construcción de instalaciones para dar tensión a la línea. El último problema, la necesidad de arreglar varios pasos por Salamanca y derruir el apeadero de La Alamedilla para dar altura necesaria para las catenarias. El contrato de adaptación de gálibos, 6,6 millones de euros, está licitado pero no resuelto.

 

Conexión autovías en Buenos Aires. Un punto negro de la circulación en Salamanca desde hace años por la densidad y peligrosidad. La nueva conexión de autovías que evite la rotonda de Buenos Aires es imprescindible, pero hace años que está en espera. Se demoró por la falta de avances en proyectos, trámites y permisos. Y ahora se está complicando por la presencia de unas pinturas rupestres. Está valorada en 39,5 millones y todavía está en proyecto.

 

Acceso Norte de Salamanca. El desdoblamiento de la carretera del Helmántico, lleva en proyecto desde hace años, pero parece que está en el aire. En 2017 tuvo una partida simbóica y en 2018 y 2019 se dotaron partidas presupuestarias reales (un millón de euros) que nunca se ejecutaron, y no se ha vuelto a saber nada. Lo último que se supo es que la obra depende la redacción de un nuevo proyecto de construcción que se limitaría a firme, señalización y balizamiento

 

Autovía de Portugal. Las obras del último tramo de la A-62 están inicialmente terminadas, pero el lado portugués está hecho y hay que esperar para ponerla en servicio. Es responsabilidad del Estado y de diversos gobiernos que han pasado, de varios colores políticos. En los últimos presupuestos se consignaron 5,7 millones de euros. Es una de las pocas cosas finalizadas. En el futuro se tiene que hacer también un área de descanso.

 

Reforma de la Audiencia Provincial. Planteada desde 2011, se ha licitado este año por 1,2 millones de euros (y otros 380.000 euros para el proyecto) pero está sin adjudicar y, por supuesto, sin ejecutar. La obra no se hizo porque el anterior Gobierno no contrató el proyecto ni buscó una sede a la que trasladarla mientras duraran las obras.

 

Juzgados de Vitigudino. El presupuesto es de 1,5 millones de euros y durante años hubo consignación presupuestaria, pero no se llegó a gastar el dinero. El contrato de Vitigudino está adjudicado desde mayo. También se ejecutó muy poco de lo previsto para arreglos en los juzgados de Béjar y Ciudad Rodrigo.

 

Memoria Histórica en Tejares. Desde 2014 se conoce el proyecto de una tercera sede para el Centro de la Memoria Histórica. Estará en Tejares y su presupuesto es de 7 millones de euros. No ha dado ni un paso en todo este tiempo de bloqueo. Durante años el ejecutivo del PP no se gastó ni euro y ahora el Gobierno del PSOE ha tenido que pedir cinco años más de prórroga para hacerlo.

 

Regadío de La Armuña. Proyecto prioritario desde 2015, al menos está terminada su primera fase en la que el Gobierno central invirtió 41 millones de euros. Falta la parte de la obra que corresponde a la Junta de Castilla y León.