La incorporación de tres alumnos garantiza la continuidad del colegio

 
Lorena Lago

Los padres y madres de los niños que asisten al colegio de Garcibuey ya pueden respirar tranquilos. El próximo curso la incorporación de tres nuevos alumnos al centro educativo garantizará que éste mantenga sus puertas abiertas, evitando con ello que los pequeños tengan que desplazarse hasta la localidad de San Martín del Castañar. Así lo indicó ayer la directora del CRA El Altozano, Ana María Martín, que agrupa a cinco colegios de la zona de la sierra, entre ellos el de esta localidad. En declaraciones a este diario, la maestra quiso tranquilizar a los progenitores de los pequeños, inquietos ante los rumores que apuntaban a que el curso próximo el centro pudiera cerrar sus puertas.

Este curso el colegio ha contado con cuatro alumnos, número mínimo exigido para que permanezca abierto, sin embargo, uno de ellos supera el próximo la mayoría de edad para permanecer en el centro y se tendrá que incorporar al instituto. Esta circunstancia, conocida hace algún tiempo ya, hizo saltar todas las alarmas de unos padres que no veían factible que sus hijos, aún demasiado pequeños, tuvieran que desplazarse por carretera hasta el municipio de San Martín para poder acudir a clase.

Sin embargo, tras conocer esta circunstancia, el alcalde del municipio, Alfredo Martín, se puso en marcha para facilitar que los hijos de una familia inmigrante residente en la localidad pudieran incorporarse el curso que viene al colegio. Como indicó el primer edil “hemos tratado con ello de conseguir no sólo favorecer la integración de esta familia, sino que el centro educativo se mantenga abierto”. Y es que a escasez de alumnos comienza a ser un problema en los centros educativos de la Sierra. Actualmente el número de estudiantes que asiste a cada centro educativo es de 44, repartidos de la siguiente manera: 12 en San Martín del Castañar, 8 en Sequeros, 9 en Villanueva del Conde, 4 en Garcibuey y 11 en Mogarraz.

La directora del CRAEl Altozano indicaba ayer a este diario que “el hecho de que cada localidad tenga su propio colegio tiene sus ventajas y sus inconvenientes educativos. Por un lado, es muy bueno porque los alumnos pueden recibir una atención personalizada a la que no tienen acceso en otras circunstancias; aunque reconocemos, por otro lado, que no tienen compañeros que les sirvan como referentes, ni tampoco las posibilidades que tienen otros de poder organizar actividades del tipo que sea porque no son suficientes”.